Capítulo 2-Alex

1114 Words
Me dirijo a casa de mis padres después de que Maribel me dijese que mi papá había fallecido, hace dos años que no voy por allá, nos peleamos cuando me caso con Maribel porque ellos la consideraban inferior a mí, ella una chica de familia humilde, que apenas estaba terminando la universidad y yo un abogado con diez años de trayectoria, pero la verdad es que Maribel es lo mejor que me ha pasado, es fantástica, amorosa, dedicada y sobre todo la mejor socia que cualquiera podría tener, ella se encarga de las finanzas del despacho y eso nos ha afianzado y expandido con diversas áreas en corto tiempo. Mi padre y yo no nos llevábamos bien, pero sin dudas lo amaba, él también era abogado y su criterio siempre fue acertado, no puedo creer que ya no esté con nosotros, creí que cuando supiera que sería abuelo su carácter se aplacaría, lástima que no se lo llegue a contar. Me quedan por lo menos tres horas de camino, el pueblo donde viven mis padres es alejado y con pocos habitantes, cuando mi padre se jubiló decidió irse a vivir a las afueras de la ciudad, a un lugar menos poblado y tranquilo, lugar que nunca fue de mi agrado por la cantidad de rumores que hay en torno a sus habitantes y sus costumbres, pero no los pude persuadir, después de todo mi madre nació ahí y siempre dijo que volvería a vivir allá para su retiro. La calle está muy oscura y solitaria, la visión es borrosa, voy a buena velocidad para llegar lo más rápido posible y salir de esta penumbra, quiero llamar a Maribel, pero no tengo señal, todo el día ha hecho mal tiempo, la lluvia no ha parado en casi todo el viaje, cuando llegue la llamaré, estoy ansioso por saber de ella y de nuestro bebe. Ya estoy cerca, desde aquí se ve las luces de la entrada hacia la propiedad de mis padres. Creo que allá veo a alguien conocido, si es William, el cuidador de la casa. William- Buenas noches, señor Alex, un gusto verle, lamento mucho que sea en estas circunstancias. Alex- Igual digo William, ¿cómo has estado? William- Por aquí todo bien, pase su madre está arriba, llego hace una hora de la funeraria. Subí sin decir más, la verdad me urgía dejar de hablar e ir a ver a mi madre, entre a la casa y me dirigí a las escaleras y me acerque al cuarto de mis padres, toque la puerta y mi madre no responde, empuje un poco la puerta y se abre, vi a mi madre parada junto a la ventana mirando hacia afuera, tenía un cigarrillo en la boca y vestía completamente de n***o, su cabello rubio cubría toda su espalda, aún era esa dama rubia y hermosa que el tiempo no lograba derrotar. Alex- Mamá, dije y ella volteó. Regina - Alex, Hijo Fue lo único que dijo antes de abalanzarse a mis brazos y llorar por mi padre. Regina- No sé qué haré ahora que tu padre no está, no sé cómo continuaré viviendo sin él. Alex- Mamá, tranquila, yo estoy aquí, no te dejaré sola, todo estará bien. Duramos unos minutos abrazados consolándonos y luego nos sentamos al borde de la cama para que mi madre me contara todo lo que sucedió, lo arrepentido de la muerte de mi padre, quien gozaba de buena salud; luego me fui a mi cuarto a descansar y desde donde pudiera llamar a mi esposa. Maribel- Aló, mi amor llegaste bien? Alex- Si mi reina, llegue hace un par de horas, es solo que estuve todo este tiempo con mi madre y ya me retira a mi cuarto, y dime tú y mi bebe, cómo están? Maribel- Nosotros estamos bien, aunque extrañándote mucho y preocupados por ti? Alex- Pueden estar tranquilos, yo estoy bien, mañana será el funeral y pasado mañana regresaré. Maribel- Dale mis condolencias a tu madre si es prudente, por favor y explícale por qué no asistí. Alex- Así lo haré, ahora debemos descansar, mañana te llamo otra vez, te amo. Maribel- Yo también te amo mi amor. Descansa. A la mañana siguiente me levanto temprano y fui a desayunar con mi madre, pero ella se encontraba aún en su cuarto, minutos después bajo y se sentó junto a mí en la mesa, tenía cara de que no había dormido toda la noche, yo tampoco pude, fue impactante saber que no volvería a ver a mi padre, la observe con detenimiento y me percaté de que estaba distinta, quizá por la muerte del que fue su esposo en cuarenta años o quizá algo más, pero de la mujer rebelde y complicada solo quedaba una triste y callada señora. Regina- Después del funeral hay algo que te debo platicar, así que espero que no te vayas a prisa. Alex- Tranquila mama, no me iré hoy, me iré mañana y también hay algo que te debo decir. Regina- Voy por mi bolso para que partamos. Nos fuimos al funeral, allá había pocas personas, mi madre se acercó al féretro y me miro indicándome con sus ojos que me acercara también, al acercarme y tocar el ataúd un frío entrado por mi mano y recorrió todo mi brazo hasta casi causar dolor, fue una sensación extraña, retira mi mano y observa el rostro de mi padre, increíble como había envejecido tanto en dos años, no parecía él y no comprendía bien que había pasado si según mi madre él gozaba de buena salud, mi padre era un hombre alto y robusto y, sin embargo, en esa caja solo había un esqueleto envuelto en piel, mi mente se llena de preguntas que necesitaban respuestas, acaso mi padre padecía de algo que yo no sabía?, me ocultaron algo delicado mis padres?, quería preguntar a mama, pero la vi tan afligida que lo deje pasar. Luego del entierro de mi padre de camino a casa, pregunte directamente a mamá. Alex- Mamá, papá tenía cáncer o alguna enfermedad que lo consumió así? Regina- Te dije que hay cosas de que hablar. Alex- Soy todo oídos. Regina- Al llegar a casa hablamos. Me quedo intrigado con la actitud de mi madre y conduje lo más rápido que pude para llagar a la casa, una vez allá había personas que fueron a dar condolencias, contaba las horas para que todos se fueran y mamá y yo pudiéramos hablar. Una vez solos, luego de ducharme y ponerme cómodo, me dirigí al cuarto de mi madre, toque la puerta, ella me invita a pasar y me preparo para la conversación que estuve esperando todo el día.
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