Narra Brenda Al día siguiente me desperté temprano y fui a la escuela, esperando encontrarme con él como todos los días, pero no lo vi. Solo me topé con el director y la bibliotecaria. Llegó la hora de la primera clase y en el camino me encontré con Tito. - Brenda, ¿has arreglado tus problemas? - preguntó. - Sí, algo así - dije sin dar detalles - ¿Y tú? - Me alegro de que preguntes eso - dijo sonriendo - He estado pensando en lo que platicamos, sobresalir con alguien. ¿Recuerdas? - Oh, bien, sí lo recuerdo. ¿Qué has pensado? - pregunté. - Bueno... ¿Quieres salir conmigo? - preguntó. Me quedé muda, totalmente paralizada. No me esperaba eso. - ¿Qué? - pregunté, no porque no había escuchado, sino porque no sabía por qué me lo había pedido a mí. - Sí, digo si no tienes problemas con

