Capitulo 48

2941 Words

Puñetero imbecil incapaz de ofrecer consuelo físico. —Tú te lo pierdes. Lo vio dirigirse hacia la puerta, tenso. Marcus volvió a sentir esa impotencia tan bien conocida, la de no poder relajar a la otra persona, convencerla de su verdad. —Marc, te quiero —dijo antes de que se fuera. Este se detuvo justo antes de doblar hacia el pasillo—. Aunque me hubieras matado, no te hubiese guardado rencor. Marc apoyó la mano en el marco y lo miró por encima del hombro. —Pero yo sí. Aparte de tener plena conciencia sobre el malestar de Marc, también confiaba en que Aiko y el futuro bebé podrían tranquilizarlo, en parte, hasta que pudiese verlo sobre sus dos piernas haciendo lo de siempre. Sería difícil convencerlo de que todo estaba bien cuando lo veía vendado y hasta las cejas de Diazepam, igual

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD