Maria no sabe cómo explicar el sentimiento de pérdida que se ha apoderado de ella al ver que su marido se aleja de ella cada vez más, pero no tanto como lo está de sus bebés quienes empiezan a resentirse por su ausencia, se siente furiosa al ver que su esposo en lugar de reaccionar como ella pensó que haría la dejó irse sin más y eso la ha lastimado profundamente, se tapa la boca intentando no romper en llanto, se siente sensible y es normal pues no lleva ni tres meses desde que dio a luz y necesita un descanso además de estar con su familia en casa recuperándose del parto. Lleva a los bebés a su cita de control y todo sale bien hasta que él doctor le sugiere descansar pues a simple vista se ve que está muy cansada. Rodrigo hace todo lo que le pide la enfermera a la hora de cuidar de Carl

