Esas palabras de parte de la doctora de Carlitos están lejos de surtir un efecto positivo en la pareja quienes no dejan de demostrar su preocupación ante la perspectiva desgarradora que es para ellos que su hijo sea llevado a un lugar desconocido para ellos, eso no es lo que quieren y afortunadamente esa pequeña victoria que es para ellos el que su pequeño se esté alimentando por fin y con tantas ganas les logra embargar de felicidad, su felicidad sería completa sí se lo pudieran llevar a su casa. La doctora se va en completo silencio al ver que no recibe respuesta alguna de los Castro. -Cariño - dice a modo de saludo - gracias por esto, - acaricia la cabeza del niño - por ser tan buena, por querer a Carlitos y estar ahora mismo aquí, a su cuidado. -No me des las gracias, creo que aunque

