Cinco semanas después... Maria se siente inmensamente feliz, en este tiempo los síntomas del embarazo se hicieron más notorios, Rodrigo encantado se levantó de su cama en más de una ocasión a la media noche para ir en busca de los diferentes antojos de su mujer, empezó a trabajar desde casa y consiguieron a la enfermera y empleada, él papá de Maria se mostró encantado ante la noticia de la inminente llegada de sus nietos. -Señor Castro lo buscan - anuncia la nueva empleada - dice que es urgente. -¿Quien? ¿Quién me está buscando? - contesta de mal genio. -Yo, yo te estoy buscando - sonríe - dile hola a tu bebé - se toca el vientre sin dejar de mirarlo con sorna - dile hola papi - suelta la carcajada al verlo palidecer y caer sobre la silla sin decir una palabra - bueno, siem

