Me la Llevaré Killian gimió por el dolor de las costillas y lanzó maldiciones cómo una forma de calmarse cuando despertó en su habitación en el ducado y recordó la caída. Se sentó de golpe en la cama y apretó los dientes cuando el mareo lo abrumó, cerrando los ojos con fuerza. Las imágenes de agolparon en su mente sobrecogiéndolo. Sus recuerdos perdidos regresaban como una ola rompiendo en la costa arrastrando las emociones contenidas a su paso. Todo lo que había pasado, todo el dolor que veía en los ojos de su esposa, pero también los momentos en que habían sido felices lo envolvieron. Los celos al ver a los nobles y a Ailsa quienes trataban de atraer la atención de su mujer...El dolor de alejarla.... - ¡Maldición, voy a vomitar! - gimió, sujetando la cabeza entre las manos gimiendo an

