Al despertar el sol pasaba atravez de la ventana el día parecía ser perfecto hanna observó a su alrededor y por un momento se sintió extraña pues esta no era su habitación pero al voltear a su lado noto a sai y pequeños fragmentos de memoria se hicieron presentes hasta recordar todo lo que habia pasado, se sentia avergonzada y sus mejillas se habían tornado rojas. - ¡Dios mío realmente me acosté con el! ¿en que estaba pensando? Hanna comenzó a recriminarse pues ella misma sabia que lo que habia hecho estaba mal, ¡tengo que irme cuanto antes! Dijo para después ponerse de Pie y darse una ducha se puso alguna ropa deportiva de sai pues no había nada más que pudiera quedarle, tomo todas sus cosas y salio hullendo. Los guardias no sabían si detenerla o no pero al ver la expresión en su ro

