Gastón: «Eres lindo, Gastón...» «¿Qué?» Retiro lo dicho anteriormente sobre que no me siento incómodo junto a ella; ahora sí comienzo a sentir la incomodidad que empieza a rodearnos. Le miro sin saber qué respuesta puedo formular ante su comentario. No puedo y no quiero decirle que ella es linda; lo es pero, no es correcto que se lo diga. Por un momento se me viene a la mente lo que pasó con Brisa y Tiffany, y sé que no quiero echar más leña al fuego. Ya demasiado metí la pata y no quiero entrar en otro problema más. Brisa no está aquí, pero igual, no le puedo responder a mi amiga con un cumplido parecido al que ella ha soltado hace segundos atrás. Reitero; no es correcto. Mi campo visual se percata de que la sonrisa de Spencer se va haciendo más grande y, segundos después, suelta u

