Brisa: En definitiva no me esperaba que mi padre me hablara de la manera en la que lo hizo. Al parecer, Isaac tenía razón cuando me dijo que quizás el nerviosismo de mis padres se debía a los problemas a los cuales la empresa se enfrenta. Ellos se equivocaron al obligarme a decirles por qué no había asistido al trabajo. Pero yo también me he equivocado al hablarles algo mal, y al haber sido tan irresponsable como para no avisar sobre que faltaría por unos días. En ése momento sólo pensaba en mí. En ése momento todo me importaba una mierda. Por eso mismo, debo de disculparme. —Sé que hice mal en hacer éso. Pensaba sólo en mí, y creo que yo también les debo una disculpa —digo—. Ambos pueden quedarse tranquilos, no volverá a pasar. —Tu madre está reunida con la dueña de las empresas Shepa

