Brisa: Releo la carta una y otra vez. ¿Qué clase de pista es una pelota? O sea... ¿Cómo voy a comprender eso? Ni que fuera Sherlock Holmes. Además, ¿Por qué una pelota de béisbol? No entiendo... Ya no puedo pasar más tiempo sin contarle esto a Gastón. Tiene que saberlo de inmediato, por lo cual, decido llamarle. Hablamos de todo. De todo lo que ha pasado en estos últimos días. Le conté sobre el llamado, sobre la foto que recibí, sobre la pelota que han lanzado hacia el departamento en el día de hoy, sobre las pistas que me han enviado. Y también, hemos aprovechado para hablar sobre nuestras discusiones. Nos pedimos perdón mutuamente y admitimos que nos dejamos llevar por los maldito e innecesarios celos. Supongo que hemos estado hablando por más de media hora, sinceramente no sé cómo

