Al entrar Camila, estaba feliz. - es un lugar hermoso amor - susurró anonadada. - es un lugar para dos... - dijo abrazándola por la espalda besando su cuello. Los guardaespaldas estarían en una cabaña un poco lejana de allí para más privacidad. Sólo serían llamados en momentos precisos, dejaron todo en su lugar mientras los esposos recorrían el lugar. - ¿este lugar es tuyo?, ¿perdón nuestro? - no, No es mío ni nuestro, es sólo tuyo - sonrió mirándola esperando su reacción. - que? .. - dijo al voltearse a mirarlo toda incrédula. - sí lo compré para ti - sonrió al ver su rostro de sorpresa - sé que no he sido un buen esposo y sé lo mucho que te gustan los lugares así, asi que... ¿te gusta mi primer regalo? - ¿que si me gusta?, ¡Por Dios! me encanta, es hermoso... gracias esposo - d

