———Días después——— El momento de mi cirugía había llegado, y aunque he tratado de mantenerme optimista, seria una gran mentira si dijera que no estoy asustada. —Ya es ho-ra —mencioné y Christian volteó a mirarme con sus ojos cristalizados. — Aquí estaré esperándote, y mientras estés allí dentro recuerda que te amo —expresó tomando mis manos y acariciando mi cabello. Cierro mis ojos disfrutando del calor que irradia su cuerpo, pero nuevamente mi mente vuelve a pensar en los efectos que me dejará la cirugía. —¿Sa-bes que ten-drán que rapar-me? —le pregunté con tristeza. —Ya lo hablamos Mya, pero si tengo que decírtelo nuevamente, lo haré, porque realmente a mi no me importa si tienes cabello o no, yo te amo sobre todas las cosas —me dijo con firmeza. —Yo tam-bién te a-mo Chris-tian, p

