Sábado ¡Hoy, no hay alarmas, ni ejercicios, ni trabajo, hoy solo descansaré! Esta semana me valió por dos meses. Me acabo de levantar, son las 9 de la mañana, dormir hasta esta hora es un logro. Voy al baño, asearme, decido lavarme el pelo, quiero sentirme fresca de pies a cabeza. Mi tobillo amaneció mejor, aún molesta un poco, pero ya no tanto. Busco algo cómodo que ponerme; encuentro la típica ropa que te hace ver como indigente en la casa, pero con ella te sientes más cómoda que con cualquier otra cosa. Voy con cuidado a la cocina, estoy hambrienta. — Señorita García – Lucia me sorprende. — Lucy, ¿Desde cuándo estás aquí? – voy y le doy un beso, también están sus princesas. — Hola, tía – ellas están juntas con mis bebes, así que les doy un beso a cada una. — Hola, mis niñas. Est

