Adriano Hume
Después de decirle a mi nana que me ayude a conquistar a Luna me dirijo a mi despacho, se que debo estar muy consiente que Luna tiene un problema y que no lo puedo pasar desapercibido aunque podría buscar al mejor doctor y hacer que le ayude a que deje de usar ese aparato. Voy a mi computador y comienzo a buscar al mejor ortopedista, si es una mujer mucho mejor para mi, no quiero que cualquier doctor toque sus hermosas piernas de mi esposa, encuentro un doctor en Francia ¿Podríamos irnos a vivir allá? Así podría alejarla de ese maldito doctor. Pensare que haré, tampoco quiero presionarla así que comienzo a trabajar con los archivos de la empresa, me centre tanto en mi trabajo que me percato por la hora que no comí el día de hoy, ¿Ya habrá regresado Luna? Salgo a su habitación con cualquier pretexto de la empresa, subo a su habitación y está vacía —maldita sea —busco a mi nana y me percato que ya se fue a su casa así que comienzo a servirme un trago a esperar a Luna, pasan las horas y después de un rato cruza por esa puerta muy sonriente.
—¿Te divertiste? Recuerda que eres mi esposa y debes de dar una imagen ante la sociedad no quiero que mi esposa me sea infiel, ¿escuchaste? —se queda sorprendida al verme en la oscuridad y observa mi vaso de licor en la mano
—Claro que si escuche señor Adriano pero yo firme un contrato donde decía claramente que ninguno de los dos podíamos meternos en la vida del otro así que no se preocupes por su imagen esa será intachable —aviento el vaso porque provoque que ella fuera de esta manera y se comportara así conmigo.
Maldita sea si hubiera sido ese chico amoroso, conquistador y alegre que era hace dos años todo sería distinto pero no puedo ocultar en mi corazón lo cruel que actuamos mi hermano y yo en ese accidente dejando a las personas muertas, escapar de las autoridades con poco dinero sin importarnos si tenían familia o no, todo por el exceso de alcohol y drogas, todas las noches sufro esa pesadilla ¿Cuándo se acabará este tormento?
FLASHBACK
—Hermano vamos al antro, deja de encerrarte en los estudios además eres el próximo heredero de todo, mi padre ya está orgulloso de ambos. Samanta estará en la fiesta ¿la dejaras sola? —sonrió ante el comentario de mi hermano menor Alexander
—Tengo que seguir estudiando, voy a presentar el examen y tengo que sacar buenas calificaciones sino mi padre nos quitará todo este imperio Alex, no quiero defraudar a mis padres
—Eres el cerebrito de tu salón de clases y de la familia ¿Cómo los podrás defraudar? Mañana sigues estudiando además un estudio dice que debes despejar la mente en la fiesta de la Universidad —su comentario me da risa y niego con la cabeza
—Según tú, ¿Quién hizo ese estudio? —el piensa y se burla aventándome una almohada
—Obviamente yo, anda cerebrito, vamos si no vas conmigo mis padres no me dejaran ir solo recuerda que soy el menor y tengo que ir acompañado de un adulto —suspiro porque se que no me dejara en paz
—Está bien hermanito, vamos a la fiesta pero solo un rato tengo que regresar y descansar para ir mañana a la empresa con mi padre ¿de acuerdo? —él asiente y sale corriendo por su chaqueta
Salimos al antro y al llegar encontramos a los amigos de mi hermano, Samanta es una chica de la edad de mi hermano tiene 21 años, soy 6 años más grande que ella pero eso no impide que tengamos nuestros encuentros.
Comenzamos a beber todo el alcohol que encontramos, mi hermano es un alma libre que no le importa lo que diga mi padre. Realmente él no lucha por pertenecer a la empresa, solo quiere viajar por todo el mundo, en ocasiones le tengo envidia. Mi padre siempre ha impuesto su imagen sobre mí y no quiero fallarle, Samanta se acerca a mí y me ofrece una pastilla.
—¿Qué es esto? —observó la pastilla y ella sonríe acercándose a besarme, ella me fascina y me trae loco, quiero que ella sea la madre de mis hijos y mi esposa, la futura señora Hume
—Es para divertirnos en el baño solo tú y yo ¿vamos? —asiento, ella se pone la pastilla en la boca y toma un trago a su bebida al momento de besarme me pasa la pastilla y me la tomo después de un rato siento mi cuerpo caer en un ardor así que nos vamos al baño del antro.
Ella de forma inmediata se abalanza contra mi cuerpo y comenzamos a besarnos, mis manos recorren todo su cuerpo y le voy quitando poco a poco la ropa hasta dejarla desnuda, me desabrocho mi pantalón y de una sola estocada me introdujo en ella y mis estocadas son profundas, sus gemidos llenan mis sentidos hasta llegar al placer mutuo. Al terminar observo que mi hermano sale del otro cubículo del baño con una chica y ambos sonreímos y seguimos la fiesta, con una chica y otra al mismo tiempo, consumimos droga y alcohol. Veo mi reloj y me percato que son las 3am
—Hermano es hora de irnos, es tarde y nuestros padres nos mataran —él asiente y comenzamos a salir del antro pero de un arrebato me quita las llaves del auto —Alexander, no estás en condiciones de conducir, dame las llaves.
—No seas aburrido Adriano ¿Quién va a estar en la carretera a estas horas? Es para nosotros solos y llegaremos bien a nuestro hogar, confía en mí —sabe que siempre confiaré en él ciegamente así que subo en el asiento del copiloto y nos ponemos nuestro cinturón de seguridad.
Comienza a conducir por toda la carretera y es correcto la carretera está vacía así que comienza acelerar pasandonos los semáforos cuando de repente embestimos un auto que iba de salida de una privada, por el impacto el carro dio muchas vueltas y se impactó en una pared de concreto, mientras nosotros solo recibimos un golpe en la parte de enfrente que dejó apagado el carro, me quito el cinturón de seguridad y salimos a ver a las personas. La escena desastrosa ambas personas están llenas de sangre, me acerco al chofer y no lo veo respirar, ambos murieron, me percato que mi hermano está a mi costado recogiendo la placa del carro que chocamos, comenzamos a escuchar las sirenas de las patrullas y nosotros corremos al carro pero un vigilante nos detiene.
—Deténganse ahí, ustedes provocaron este accidente así que pagarán las consecuencias —él comienza a sacar su radio para llamar a las autoridades pertinentes, saco de mi cartera y le doy todo un fajo de dinero que traigo en efectivo, él duda al principio pero al final lo acepta y nos deja ir, subimos al carro y conducimos hasta casa, ocultamos el carro de mi padre e hicimos como si nada hubiera pasado…
Despierto agitado, esa maldita pesadilla nuevamente camino a mi cantina y comienzo a tomar, veo unas pastillas que tomo para poder dormir y no tener estas pesadillas así que las tomo, solo quiero que esa pesadilla se me olvide.