CAPÍTULO XXVIII

1783 Words
Adriano Hume Despertar y darme cuenta que estoy en un hospital, mi Nana, Oliver y Henry preocupados pero Luna, siendo indiferente, me comparo con un animal. No deje que se fuera mínimo que se quedara por obligación. Verla a lo lejos encerrada en su celular me hace sonreír, debo de aceptar que yo también fui así cuando la lleve al medico, desearía que ella se preocupara tantito por mi. Se ve hermosa con ese vestido n***o largo y su chaqueta, esos labios pintados de rojo y sobre todo esos hermosos ojos color verde. Ella voltea a verme y nuestras miradas chocan pero acto seguido me pone los ojos en blanco y vuelve su mirada al celular. No soporto estar en un hospital así que decido darme de alta por voluntad propia, Henry me ayuda a llegar a casa y a mi habitación ya que aun me encuentro un poco mareado, Olivia comienza hacer limpieza de la casa y Luna se sube a su habitación a encerrarse. —Adriano ¿Por qué hiciste eso? ¿Qué pasó? —me pregunta Henry —Lo siento amigo pero esa maldita pesadilla no me deja, todas las noches me atormenta saber ¿Qué pasó con esas personas? —Pero debes de olvidarlo amigo, no puedes hacer nada. Tú mismo buscaste a la familia y desaparecieron cuando fuiste al hospital, déjalos en paz. —Lo sé, pero la pesadilla está aquí instalada. Las terapias no sirvieron de nada y mucho menos los medicamentos, no la podré borrar nunca. Por eso me encerré en el alcohol además su odio de Luna hacia mi, me saca de mis casillas, se que tuve la culpa pero no quiero que me odie ya bastante tengo con mi propio odio. —Y si que te odia amigo, hoy trate de hablar con ella y es brava la muchacha, Quien diría que con esa mirada tan tierna y su imagen angelical saliera brava la muchachita. Por cierto quedó muy mona con ese cambio, se ve muy guapa —Ella es hermosa, Henry debo decirte algo muy importante —estaba nervioso no sabría como mi mejor amigo tomaría la decisión que estaba tomando —Dime Adriano ¿Qué está pasando? ¿Te puedo ayudar en algo? —Henry, me gusta Luna, me enamore de esa chica. Se que había dicho que no lo haría y que solo sería un contrato por un año pero ver su cambio y ver que le sonreía a su estúpido doctor me mata de celos así que le pedí a mi Nana que me ayudara a conquistarla —veo que queda con cara de sorpresa y se que en este momento comenzará a reprocharme —¿Estás seguro Adriano? Habíamos quedado que solo sería por un tiempo y ahora me sales con esto. ¿Qué pasará con el contrato?, ¿Las chicas que te esperan? ¿Qué pasará con su manera peculiar de caminar? O sea quedamos que ella no combina contigo. —Henry quedamos en ya no burlarnos de ella y solo te informo que ese contrato lo voy a desaparecer porque esa chica me gusta y quiero enamorarla. —No Adriano, no es enamoramiento solo que esta lastimando tu ego porque es la primera chica que te ignora por lo que eres. Podrías echar a perder el trabajo que hemos hecho —veo a mi amigo pensativo —Se que llevamos pocos días viviendo juntos pero ella me atrae sobre su pierna, me hace ruido en mi cabeza pero buscare la forma de asimilar sobre su condición -levanta los hombros —Solo siento que lo haces para seguir alimentando tu ego pero si es lo que quieres, adelante, te apoyo. —escuchamos que tocan la puerta y entra mi madre —Mamá ¿Qué haces aquí? —Hola Henry, me podrías dejar solo con mi hijo —mi amigo asiente y sale de mi habitación me entere que estuviste en el hospital por una sobredosis alcohólica ¿Qué es lo que pasa Adriano? Primero se va mi hijo menor a no se donde y casi no se comunica con nosotros, tú comienzas a tomar como si el alcohol fuera agua, después te casas obligando a una chica inocente para cerrar tratos con inversionista y para rematar una sobredosis ¿Qué es lo que está pasando Adriano? —Mamá —la observo, si realmente quiero estar bien debo de afrontar las cosas —hace dos años mi hermano y yo cometimos un error, el mismo error que me atormenta día y noche, Alexander y yo matamos a unas personas —Se tapa la boca con ambas manos y no dice palabra alguna, se dirige al asiento que tengo a un lado de mi habitación —¿Es broma Adriano? —niego —¿Qué estás diciendo Adriano? No puedo tener dos hijos asesinos ¿Por eso Alexander se fue de la casa, cierto? —asiento —¿Por qué lo hicieron hijo? ¿Por qué no dijeron nada? —Fue por una sobredosis de alcohol y drogas. No dijimos nada porque no queríamos decepcionarlos pero huimos de la escena del crimen, mi hermano iba conduciendo pero yo tengo la culpa porque yo lo deje, todo paso… —comienzo a contarle todo mi relato, ella no hace preguntas solo sus ojos comienzan a cristalizarse y baja su rostro mostrando decepción —Es por eso que ese chico sonriente de hace dos años murió al igual que esas personas. —¿Saben algo de esa gente? ¿Su familia? —niego —lo que hicieron fue un delito Adriano Hume y nunca pensé que mis hijos fueran unos asesinos cobardes, estoy decepcionada de ustedes. -Suspiro y agacho mi cabeza, no tengo el valor de verla a los ojos —¿Tú padre lo sabe? —niego —Llama ahora a tu padre porque no quiero ser una cómplice y esto lo pagarás muy caro, quiero ver a tu padre en este momento. ¿Qué pasó con esa familia? —Las busqué madre pero la persona que murió tenía muchas deudas encima de él, sobre su acompañante nos informaron que se había ido, cuando traté de arreglar las cosas esas personas desaparecieron, lo siento madre. —Ahora entiendo tu cambio, entiendo porque tomabas medicinas para dormir, tomabas a la ligera el alcohol pero eso no te ayuda en nada vete como estas. Renunciarás a la empresa y a ese matrimonio, no permitiré que le hagas daño a una chica como Luna. —Mamá pero la empresa, mi matrimonio, los franceses ¿Qué pasará con ellos? —ella me observa y niega —Eso es lo único que te importa, ¿verdad? Tú maldito egocentrismo es lo que te importa, no te importo dejar a dos personas inocentes muriendo, no te basto que tu hermano se fuera del país huyendo, te quedaste callado, estas son las consecuencias de tus actos. Tu padre aún cuenta con suficiente salud para seguir conduciendo esa empresa como lo ha hecho todos estos años, los franceses y la empresa no me importan solo quiero que mis hijos estén bien tanto de aquí —señala su cabeza —como de acá —señala su corazón. Esta no es la educación que les dimos —niego, se que mi madre tiene razón y por mis errores lo volví a perder todo —ahora sobre tu esposa, no quiero que la lastimes. —Mamá, ella llegó a cambiar mi vida y por eso decidí casarme… —¿A cambio de que Adriano? De una estúpida inversión, dime la verdad. —Mamá me enamore de Luna y no la quiero perder y si me case con ella por esa inversión y es por eso que la amenace —mi madre abre los ojos al escucharme —solo quería que aceptara, primero lo hice por orgullo porque nadie se le puede negar a un Hume pero desde que aceptó y llegó a esta casa no dejo de pensar en ella, de ir todas las noches a verla dormir, querer conocerla y estar con ella pero hay algo que me lo impide —¿Su discapacidad? —asiento —siempre has sido una persona muy egocéntrica hijo, siempre te has fijado en el físico y la perfección en una mujer, me sorprende que te hayas fijado en una chica tan sencilla como Luna, no quiero que la lastimes hijo —Ella me odia madre… —Claro y la entiendo porque como Adriano Hume se podrá fijar en una chica como Luna, no la culpo, al contrario le aplaudo que ella no quiera estar con una persona como tú. ¿Qué le has hecho? —ya no se si confesarle la verdad a mi mamá —La he maltratado, la he humillado y me he burlado sobre su condición. Tengo vergüenza madre pero no se como detenerlo, por eso ella no quiere estar conmigo y si está con otro hombre muero de celos —mi madre suspira y se limpia las lágrimas, acto seguido se acerca a mi tomándome de la mejilla. —Le pedí a mi nana que me ayudara a enamorarla pero cuando estoy frente a ella todo lo hago mal. —Te enamoraste de ella mi niño, yo también te ayudare a que la enamores pero para que todo eso pase y esa chica hermosa no tenga a un ogro de marido debes de estar sano de mente y corazón, mi pequeño —me da un beso en la frente. —Tú padre no tarda en llegar y tendrás que asumir tus responsabilidades —asiento aunque me duela se que estoy a unos minutos de decepcionar a mi padre Antes que llegará mi padre, mi Nana me sube mis alimentos, como poco ya que aun siento un poco de dolor en mi estomago por el daño que le hice, observo a mi madre que se encuentra nerviosa ya que se aproxima una gran pelea, se escucha el timbre y al poco tiempo mi padre entra por mi habitación. —Corazón —entra a mi habitación y saluda a mi madre muy cariñoso como siempre —¿Cuál era la urgencia? Adriano, ¿Qué te pasó hijo? —guardó silencio y dejo que mi madre hablar porque mi padre siempre me ha impuesto —Amor te hable porque siempre nos hemos destacado de ser una familia respetable y honorable —mi padre asiente —siempre hemos estado para ellos que son nuestros hijos y hoy Adriano como Alexander nos necesita, el debe de confesarte algo que hizo hace dos años y que hasta la fecha lo está mortificando buscando refugio en el alcohol —mi padre me voltea a ver esperando que hable…
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