Luna Harper
Me sorprende muchísimo las actitudes que tiene Adriano conmigo aunque me siento distinta con su trato y su preocupación me hace sentir especial, hoy me dijo que iremos de viaje a España un lugar que siempre quise conocer y aunque se que son pocos días los trataré de disfrutar. Llegamos al hospital y el muy atento me abre la puerta y me ayuda a bajar, caminamos al consultorio de Lucas aunque es un excelente chico mis sentimientos son distintos hacia él.
—¿Me espera? No tardó mucho solo que me revise y vuelvo —le regaló una sonrisa
—No, yo entraré contigo necesito saber como esta mi esposa —sonrió es bonito saber que me ve como esposa pero esta mal porque yo no lo vería nunca como mi esposo. Nuevamente me extiende su mano y entramos al consultorio. Lucas sonríe al verme pero su sonrisa desaparece cuando me ve con Adriano. —Buenos días doctor ¿cómo está usted? —me ayuda a sentarme
—¡Qué sorpresa señor Adriano! Nunca pensé verlo aquí ya que muchas veces las consultas solo venia Luna a su revisión
—Eso cambiará porque ahora estaré en donde ella esté no quiero que cualquier tipo se le acerque —lanza una sonrisa ¿estará celoso de Lucas?
—No es necesario, ¿verdad Luna? —Lucas me voltea a ver —ya estábamos acostumbrados a salir a desayunar después de tu cita médica —¿Por qué dice eso? Observo su cara de Adriano y esta rojo de coraje
—Ahora me quiso acompañar mi esposo, lo que… —Adriano me interrumpe
—¿Pasa algo? Veo que te molesta que acompañe a mi esposa digo soy su esposo —trato de agarrar a Adriano de la mano antes que se pare y comience este conflicto mientras Lucas se queda viendo como lo detengo —¿Nos vas atender o buscar otro doctor?
—Muy bien Luna, vamos atenderte súbete a la camilla —se da la vuelta para ponerse los guantes —vamos a revisarte —observó lo que hace, el siempre me ayuda pero ahora su comportamiento es extraño
—Yo te ayudo bonita —Adriano me carga y me ayuda a subir a la camilla mientras Lucas comienza a botar las cosas, tengo miedo de estos dos personajes —¿Estás cómoda? —asiento
—¿Me da permiso señor? Voy a revisar a su esposa —Lucas siempre ha sido muy atento conmigo, pero me sorprende sus actitudes. Últimamente lo que Lucas me receto, me quito las muletas y me he puesto esta ortesis mi pierna se ha inflamado mucho y los medicamentos ya no me ayudan mucho.
—¡Ay! ¿Qué pasa? —le preguntó —Me estás apretando mucho y duele —Adriano lo quita de un empujón mis lagrimas salen de mis ojos, el dolor de mi pierna está en aumento
—¿Qué te pasa imbécil? Si traje a mi esposa es para que la atiendas y no la maltrates, si no la vas ayudar es mejor que cambiemos de ortopedista —Adriano me pone mi aparato y me ayuda a bajar —te aviso que saldremos de viaje y regresando cambiaremos de ortopedista. Vámonos Luna
—Adriano, me duele mucho —él trata de cargarme pero Lucas se lo impide.
—Luna no puede viajar con esa pierna, está inflamada y necesita tomar medicamentos. Hace una semana le mandé unos nuevos medicamentos que necesita y no avenido por ellos. Si tanto amor le tienes a Luna ¿Por qué no le das el dinero suficiente para que venga por su medicamentos? —Me quedo sorprendida nunca pensé que Lucas le fuera a mencionar sobre la falta de los medicamentos, Adriano me observa y yo bajo mi cabeza, lamentablemente mi dinero que cobró de mi trabajo se lo doy a mi familia ahora ¿Cómo le explico esta situación?
—Gracias por decirme doctor se le olvidaron venir a comprarlos —Adriano no me quita la mirada de encima —hágame la receta y ahora mismo paso por los medicamentos de todas formas al regreso de nuestro viaje cambiaremos de doctor —Lucas le extiende la receta y analiza a Adriano de pies a cabeza
—Luna debes de usar ese aparato más ajustado tus huesos no están bien y puede que puedas perder esa pierna, ella no puede viajar porque esta inflamada pero será bajo su responsabilidad si lo hacen, buenas días —nos invita a salir aunque ahora se que se aproxima un conflicto con Adriano referente al dinero, tengo ganas de decirle la verdad. Salgo del consultorio y me percato que mi madre y Layna están a lo lejos ¿Vendrán a vigilarme?
Adriano me carga hasta la salida del hospital, me deja en el asiento del copiloto su rostro se torna enojado sube al asiento del piloto tengo miedo de comentarle algo y todo esto salga mal.
—Luna ¿Por qué no has venido por los medicamentos? Lo siento mucho, sé que esto es mi culpa porque yo me dediqué a lo que estaba pasando y te deje sola con lo de tu salud, cuando te prometí que me haría cargo pero ahora todo va a cambiar —¿Qué? se está echando la culpa él pero eso no es verdad ¿Qué está pasando?
—Adriano esto no es tu culpa, solo que gaste en otras cosas y me quede sin dinero en esta quincena pero prometo que para la próxima comprare los medicamentos, ¿recuerda que dije que yo pagaría por mi tratamiento?
—¿Recuerdas que tienes un contrato conmigo en donde dije que pagaría tu tratamiento? Así que esta discusión está demás. Al rato le pido a uno de mis trabajadores que vaya por tu medicamento para que podamos viajar a España ¿Te parece? —asiento, se me olvidaba que esto es un contrato —vamos con mi padre y después vamos a preparar nuestras maletas
Salimos directo a la empresa y tenemos que ir por los tickets para después preparar maletas y viajar a España ¿Yo viajare con el? ¿Qué tal si me quedo a vivir en esa ciudad? Así se quedará todo en este país y podría hacer una nueva vida pero ¿Qué estoy diciendo? Aunque me gustaría alejarme de este país porque aquí está mi familia, ¿Enamorarme de él? no puedo, porque solo para él soy un simple contrato y jamás se enamorara de mi. Si antes de que pasara todo el accidente él jamás se fijó en mí, al contrario andaba con chicas más guapas que yo por eso Layna siempre me hizo burla, quién diría que siempre soñé en ser su esposa y ahora realmente lo soy, solo quiero escapar.