Capítulo 7

2045 Words
—Quiero ir a la empresa, necesito revisar formularios, estoy estresada, he criado a nuestros hijos yo sola, siempre sola, y tu en otro mundo llamado trabajo, no se como no te creo nada eso de que tu amiga te diga esposo, esto no es un juego, júrame que ella no tiene nada que ver, dime que no se han casado. —No, amor si tú eres la única mujer Lisa, eres el amor de mi vida. —Ok ve a darle amor a nuestros hijos que necesitan del calor de su padre, eres un irresponsable, voy a ir personalmente a la empresa, necesito escanear e imprimir algunas cosas, quiero que cuides a nuestros hijos, ahora mismo, pasa tiempo con ellos, que te extrañan, Mateo me estresa la vida enserio, que me llegó a enterar que te casaste con esa mujer te ahorco yo misma con mis manos. —Mi amor cálmate, iré a ver a nuestros hijos, cada vez crecen más. —Aun falta mucho para que crezcan, me voy, cuídalos una vez en tu vida —dijo retirándose. Una hora despues Lisa llego a la empresa de agencia Comercial donde trabaja su esposo Mateo, para registrar su oficina, tuvo suerte de caminar los pasillos, y meterse a la oficina sin que nadie se de cuenta, todos estaban ocupados en otras cosas, Lisa aprovecho el momento para registrar todas las gavetas de Mateo, solo para ver si no veía algún contacto, o algo que le indicara que Mateo le estaba engañando con otra. Lisa busco entre papeles algo que le delatara a Mateo, pero no encontró nada, por lo que ella pensó que quizá si estaba siendo injusta, y solo era que un error, o que estaba paranoica, por lo que decidió olvidarlo por completo, y se quedo un rato solo para intentar entender lo que paso, Quizá Mateo si dijo la verdad respecto a que no tiene otra mujer. Despues de una hora y media dando vueltas por la oficina, se apareció el subjefe Julio. —Lisa ¿Qué haces aquí en la oficina de tu Mateo?. —Es mi Marido señor Julio, puedo estar en su oficina las veces que se me dé la gana. —Te pueden ver y eso sería un problema. —¿Quién me vería Julio?. —Tu marido, a el no le gusta que se entrometa en sus asuntos señorita Lisa, hágame el favor de marcharse de su oficina. —Soy su esposa, tengo derecho llevo a cargo su empresa que no se te olvide, que soy parte de esta empresa que construí como mi marido, sin mí, la empresa y el dinero no fluiría como fluye ahora. —Entiendo Lisa, pero si el se entera que le andas revisando todo, se puede molestar, aparte que tranquila, no se porque te pones asi. —Mateo está muy ausente, a mi me toca criar a mis hijos sola, Mateo no aporta nada, dime ¿Mateo está saliendo con otra mujer?. —No, Mateo no anda con otra mujer. —Necesito que lo vigiles de cerca a mi esposo, me dices si hay otra mujer, todos sus movimientos, o debería contratar a un investigador privado, creo que eso hare, necesito estar segura de que el no salga con ninguna mujer que no sea yo. —Ok. En ese momento la voz ahogada de Mateo se presenta a la oficina con los bebes en sus brazos. —¿Qué demonios haces aquí? —Pregunto Lisa. —Nuestros hijos comenzaron a llorar y supuse que necesitaban a su madre, y bueno tambien se me ocurrió ir al parque contigo, y luego comer algo —dijo Mateo. —No soy de parque, llévame a un crucero, quiero que me compenses el tiempo, y todas las veces que llevas trabajando duro para mi familia, y nuestros hijos, necesito un crucero con mi esposo de vacaciones. —En dos semanas nos iremos a un crucero de parejas tú y yo amor. El subjefe Julio solo observo a Mateo. —Espero que si amor, mi esposo nos vamos a la mansión y pasa tiempo con nuestros hijos, y tambien nos podemos ir a la cama, o meternos a la piscina, la cocina pues la empelada lo hará, ella cocinara, no hay de que preocuparse, tendremos mucho tiempo tu y yo mi esposo. —Si —dijo Mateo cortante. La voz de Julio interrumpió. —Antes de que Mateo se vaya, necesito solo hablar un minuto con el —dijo Julio. —Ok —dijo Lisa. Lisa no dijo nada y se retiró de la oficina y se sentó en un sillón de sala de estar a leer una revista mientras Mateo se quedo en la oficina junto con los bebes en brazos. En la oficina Mateo hizo una mueca cerrando la puerta de oficina. —¿Qué pasa?, Julio no me pongas esa cara —Pregunto Mateo. —¿Tienes dos mujeres por esposa? —Pregunto. —Si, y puedo controlarlo, puedo estar con las dos a la vez, que importa eso, aparte tengo mis hijos con Lisa, ella me dio más rápido bebés, que Sofia. —Estas haciendo mal, le eres infiel a las dos, como arreglaras los del crucero, perdona que te lo diga, pero tu tiene un problema serio, como arreglaras eso, como podrás estar en el crucero mas de una semana con Lisa, y con tu esposa a la vez, y no creo que ella se crea que tu estas trabajando duro, porque si viene a la oficina, se arruinara el plan, te aconsejo que pienses antes de actuar, tu eres muy imposible Mateo. —Julio basta, déjame tranquilo, puedo dominar, ya se me ocurrirá algo. En eso un grito alerto a Julio Y Mateo —Auxilio alguien que me ayude hay mucha sangre —dijo la voz de Lisa. Mateo se quedo quieto dentro de la oficina, y Julio salió de la oficina, y logro ver que Sofia estaba en el piso con sangre que salía de su nariz. Julio se acerco a Mateo y le dijo: —Quédate escondido, lo arreglare yo tu mujer Sofia, se puso mal. Julio salió corriendo para ayudar, y logro ver a un hombre que tenía a Sofia entre sus brazos, Julio se quedó sorprendido, mientras Mateo cierra la puerta de oficina y le hecha llave, como siempre Mateo es frívolo, a el no le importa si Sofia se muere, le haría un varo la vida si eso pasara. Fuera de la oficina el ambiente se tensó, Lisa golpeó la puerta de oficina. Mateo abre la puerta de la oficina con sus ojos ido. —¿Por qué te encierras con llave en la oficina de que te escondes?, por cierto, tu empleada se puso mal, al parecer no te ayudara a trabajar hoy, te estoy hablando maldición, háblame dime algo, Mateo, dime. —¿Está muerta? —Pregunto. —Esta viva, eso que escuchas allí es la ambulancia, ya vinieron por ella, pobre mujer, quien sabe que tenga, ojala se recupere, porque dices que esta muerta, estas mal de la cabeza o que, deberías tener al menos compasión, igual que yo, que tengo compasión de la pobre mujer, me estaba leyendo la revista cuando ella colapso comenzó a salir sangre por la nariz a borbollones luego se desmayó, cuando grite un hombre me fue ayudar, quizá conoce a la mujer que se desmayó, la empelada que trabaja para ti. Mateo miro fijamente a Lisa. —¿Un hombre? —Pregunto. —Si supongo que es su novio o algo asi, o un desconocido —dijo Lisa. —¿Novio?, no creo que sea su novio, ha de ver sido un desconocido. —Mateo, porque te pones asi, cuando te dije eso, que te importa la vida de esa mujer, ¿Por qué preguntas esas cosas?, ¿Por qué te sorprende? —Pregunto seria. —Por nada, vamos al restaurante a comer, dile a la empleada que no haga almuerzo. —Ok, me llevaras a un restaurante, que bueno ya era hora, vámonos. Mientras Mateo disfrutaba con su segunda esposa en un restaurante, Sofia estaba siendo consentida por otros brazos en el hospital Pellegrin. Mientras Sofia estaba siendo monitoreada por un doctor y enfermera, un joven misterioso guapo acariciaba las manos de Sofia con tanta devoción. —Necesita descansar, cualquier cosa me avisa —dijo el doctor. —Lo sé, aquí estaré para ella siempre —dijo la voz del joven desconocido. El doctor y la enfermera se retiraron, en eso las amigas de Sofia entraron sigilosamente. —shhh, esta descansando, lograron detener el sangrado —dijo en voz baja. —Ven un momento necesito decirte algo afuera del cuarto, para no despertar a Sofia —dijo Rosa en voz baja. El joven misterioso salió, junto con Rosa mientras Sandra y Elena se quedaron vigilando a Sofia. —¿Sofia te gusta? —Pregunta Rosa mientras estaban en el pasillo de hospital. —La amo, la reconquistare de nuevo, de seguro ya me olvido, ella no sabe quien la quiso matar, solo yo lo sé, y la rescatare de la bestia de su marido, si no fuera por ese accidente ella me recordaría, siempre seré su amor. —¿Tu crees que Mateo arruino los frenos para que ella se matara? —Pregunto Rosa. —Fue un año antes de la boda de Sofia, yo lo escuche que el hablo con alguien y dijo que su plan había funcionado, aunque Sofia no había muerto, pero había perdido la memoria, y costara que la recupere, eso escuche, se lo dije a la policía no me creyeron, sin pruebas no hay caso. —Tienes que ayudar a Sofia a recordar, siempre le gustaste desde la escuela, parte de la universidad, enséñale las fotos, cuídala, y buscar alguna oportunidad para conquistarla, pero no es el momento ahora, tendrás que esperar, las cosas están raras y tensas, se que algún dia Mateo le dará el divorcio, asi como van las cosas, el nunca esta pendiente de ella, mira ahorita, no esta con ella, en tiempos difíciles, siempre trabajando, no duerme con ella, no entiendo, aunque se que le pasa lana a mi amiga, pero bueno esa lana le esta ayudando para pagar el hospital —añade Rosa. —Lo hare, yo se esperarla, estoy preparando todo, para cuando Sofia este bien de salud, poder llevarla a lugares hermosos, y conquistarla, al menos sé que comidas les gusta, la conozco como la palma de mi mano y tú me tiene informado, mañana parto a Italia, tengo que conseguir unas cosas, a Sofia la llevare para allá, cuando la conquiste más, la llevare a su mansión, la amo tanto. —Me parece bien ve a besarla en los labios, no creo que se despierte, tú siempre la has querido besar. —Esa es la idea Rosa, gracias tu ayuda es valedera. —Conquístala ponte las mascara por si ella se despierta con tus besos, pues no reconozcas quien eres tu identidad debe ser secreta, no hables solo usas mates. —Lo se es amor sin decir una palabra. —Idearemos mas planes, bésala ya, antes que su madre aparezca. El joven guapo, con mascarilla ocultando su identidad, entro sigilosamente, abre la puerta, y se va a la cama donde esta acostada Sofia, para robarle un tierno beso en los labios. El beso los labios de Sofia, y cuando ella sintió ese toque mágico, abrió lentamente sus ojos, ella vio aquel hombre de mascarilla misterioso, quien le había robado un beso, Sofia realmente no sabía si estaba soñando o eso era real, pero como tenía mucho sueño, volvió a cerrar sus ojos y se quedó dormida. El joven misterio sonrió y se quedo con ella unas horas, las amigas de Sofia idearon varios planes, ya que sabían que Mateo no volvería, nunca está pendiente. Cuatro horas despues Sofia fue de alta en el hospital, cargada en brazos de ese hombre misterioso, ella solo olía su perfume, y le parecía suave y conciso, Sofia no sabia que era que la cargaran entre brazos, asi que experimento una comodidad y un éxtasis natural, podia sentir la suavidad y amor de aquel hombre, ella nunca se opuso a ese hombre, solo le parecía extraño.
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