Capítulo 4

2019 Words
Sofia se puso pensativa mirando sus dedos de las manos, en su cabeza solo pensaba que Mateo tenía estrés por el trabajo, ya que como ella no sabe que es trabajar, levantarse temprano, por allí, Sofia se sentía culpable, al no atender a su marido al cien por ciento. —Chicas fue mi culpa, él trabaja mucho, yo no tuve que meterme agarrar el móvil para saber quién le llamaba, es que pensé que si respondía la llamada podría callar a sus empleados, para que dejen de molestarle no lo dejan tranquilo, mi marido trabaja duro por mí, y mi familia, hay no se me siento culpable de todo, siento que lo estoy perdiendo. —dijo Sofia. —No es tu culpa, quizá el tiene otra vieja con quien es su amante quizá se entretiene con ella, su trabajo es sexo salvaje, eso está haciendo sexo con otra vieja, no lo conoces totalmente amiga, es que te falta el respeto y tú siempre terminas siendo la mala, y el la víctima —dijo Rosa. —Rosa por favor no hables asi de mi esposo el me es fiel, me regalo un lápiz labial rojo, para que me vea sexy. —Estas equivocada Sofia, ese lápiz labial quizá se lo robo algunas de sus viejas con las que se reúne y de seguro la vieja anda buscando el bendito labial de marca que espanto, sabes que eso me da mas colera que no abras los ojos. —Yo le pregunté Rosa, y él me dijo que no tiene a nadie más, que el me ama a mí, es solo que yo quise meterme con su empresa y esa fue la rabia del ¿Dónde está? —Pregunto Sofia. —Es un bobo solo se largó, porque se lo pedí —añadió Elena. —Elena no hubieras hecho eso. —Hablando de roma y el que se asoma, debería darle vergüenza a Mateo, y si lo digo aquí mismo —añadió Elena. —Perdón amor, no fue mi intensión —dijo Mateo acercándose a ella. —Amor te perdono —dijo ella mientras beso sus labios con fervor. Mateo se quedo tranquilo al saber que Sofia estaba bien. —Mateo necesito hablar contigo —dijo Sandra. —Esta bien —ambos bajaron las gradas y Sandra lo enfrento. —Mateo no eres un santo, encontré un papel importante de dos mansiones, ¿Por qué tienes dos mansiones?, ¿Por qué hay un numero desconocido en el registro?, cuando llame me contesto una voz femenina, era voz de mujer, ¿Acoso hay otra vieja contigo?, quieres que te recuerdo la mansión y los nombres. —Esa mansión no es mía Sandra es de una colega del trabajo, me pidió que la registrara a ese nombre, no tengo nada que ver con esa mujer, hoy le entregaría ese papel de registro. —Ok, intentare creerte, aunque no se quedara asi, ¿Por qué se lo ocultas a Sofia?, me imagino que ella no sabe nada. —No sabe, esta enferma, lo que no quiero es que piense mal, o se preocupe por cosas innecesarias —dijo Mateo. —Ok —dijo Sandra retirándose. Cuatro horas despues Mateo aún se encontraba en la mansión arreglando unos papeles para un viaje con su otra esposa. —Amor llévame a tu empresa ahora mismo —intervino la voz de Sofia. —Mi amor estas mal de salud, no puedes ir a la empresa, ¿Qué quieres hacer no entiendo?. —Hablar con Julio, quiero trabajar desde la mansión, o ayudarte con la empresa, para que no todo lo cargues tu solo —dijo Sofia. —Amor no puedes, estás enferma, no puedes ir a la empresa —añadió Mateo. —¿Por qué no puede ir acaso escondes algo Mateo? —La voz de Sandra intervino preguntando intrigada. —No, solo que no quiero que te desmayes por estar afuera de la calle, ya escuchaste al doctor no puedes andar caminando mucho —dijo Mateo. —Quiero ir a tu empresa ahorita ayúdame a bajar por eso me cambia —dijo entusiasmada. —Ok ven conmigo —le dijo Mateo agarrando su mano. Una hora y media despues, Sofia se encuentra en la empresa de agencia comercial. Sofia entro a la oficina del señor Julio, y Mateo se puso nervioso. —Hola señor Julio —dice Sofia. —Hola Sofia —dijo Julio. —Mateo me puedes dejar a solas con el subjefe Julio. —Está bien —añadió Mateo con tono nervioso. Mateo se retiró, y Sofia se sentó en la silla y dirigió su mirada al escritorio del julio y vio un registro de dos propiedades de mansiones caras con distintos nombres. —Señor Julio ¿Qué es ese papel de registros? —Pregunta intrigada. —Son propiedades registradas, de las mansiones pagadas Sofia, ¿Por qué?. —No entiendo, porque esta mi nombre y el nombre de otra mujer en la otra mansión, ¿Por qué dices mansiones? —Pregunto Sofia viéndolo fijamente. —Yo ayude a Mateo a registrar mansiones, no se porque dice otro nombre diferente, Mateo no me dijo nada de eso —dice Julio frunciendo el ceño. —Ok, puedo ver los registros, no me los va a negar, quiero ver ese registro ya, no puedo esperar más, debo saber todo de la empresa —informo enojada. —Ok toma y léelo —Julio le dio los papeles y Sofia los leyó. —Mansión los cédres a nombre de Mateo y Sofia, código de registro 869-5859, y la Mansión Haut Var código de registro 5648-5739 —lo lee en voz alta a nombre de Lisa. Sofia no sabe que pensar respecto a lo que está viendo. —No entiendo, ¿Quién es lisa? —Pregunta curiosa. —Una empleada que Mateo contrato —dice Julio. —Bueno, necesito un favor señor Julio, por favor vigila a mi esposo Mateo, y observa con quien sale, si el sale con una mujer me lo dirías ¿Verdad? —Pregunta seria. —Si te lo diré tranquila, puedes confiar en mí, si veo algo raro te lo diré, según lo que me dijo Mateo es que Lisa es su empelada, ella pidió ayuda para el registro de una mansión es lo que se —dice Julio. —Entiendo, ¿Algo más que necesites? —levanto las cejas. —Si, Señor Julio, me permites ser tu secretaria, necesito saber que pasa en la empresa, ¿Cómo esta tu esposa?, supe que Mateo fue a dejarle víveres porque estaba muy delicada y el se encargo de mandarle cosa a tu esposa, hace tres semanas, sera que esta nuevamente embarazada, yo misma le di comida, para que Mateo se la llevara, espero que les haya servido, y que este bien de salud —dice Sofia seriamente suspirando. —Discúlpame no entiendo nada, Mateo jamás llego con vivires y mi esposa jamás estuvo enferma, y si puedes trabajar como secretaria online por tu estado de salud, me entiendes —dijo Julio intrigado. —Ok entiendo, gracias por tu tiempo, no te quito mas adiós buen dia —dijo Sofía arrugando la frente y saliendo por la puerta. Cuando Sofía se acerco vio a su esposo Mateo hablando con una elegante mujer. —Esposo mío, amor, mi vida, mírame —añadió Sofia desafiándolo. Mateo se dio la vuelta sin pensar y la observo. —Mi amor pensé que ya te habías ido —respondió el nervioso. —Mi amor, mi esposo querido pensé que te tomarías el dia libre para cuidarme, no pensé que fueras a trabajar, ¿Quién es ella? —Pregunta. —Una empleada, me ayudara a escanear unas cosas —dijo Mateo nervioso. Lisa lo miro con odio, su rostro relejaba odio hacia Mateo, no se contuvo y piso el pie de Mateo. —Como que tu empleada es una salvaje mi esposo, que feo como te trata, ¿Por qué trata a mi marido de esa forma? —Pregunto Sofía mientras que Lisa logro reprimir sus lágrimas, ella siempre ha sido fuerte, pero ella no contaba con que Mateo estuviera casado por segunda vez, eso le partido el corazón, ella no abrió su boca solo quería ahorcarlo. —Estoy de mal humor, que le ayude a escanear otra de sus empleadas, yo solo soy una simple empleada. —Dígale a otra empleada que le ayude a escanear, mi iré con mi esposa a cuidarla, y cuando regrese mañana a mi trabajo, debe estar listo los formularios, aparece señorita —añadió Mateo molesto. —Piérdete —le grito Lisa. Mateo rodeo la cintura de Sofia, Sofia voltio a ver por ultima vez al destruido rostro de tristeza profunda de la mujer que no conoce, de esa empleada, y la forma que ella veía a Sofia, ninguna de ellas, sabia sus nombres, pero Lisa se enteró que su esposo estaba con otra casada, y ahora el dolor era mas grande, pero estaba decidida a rescatar su matrimonio pasar encima de todos. Lisa se fue a su mansión Haut Var destruida llorando a mares, sentía tanto dolor, tanta traición que lo único que quería era gritar. Lisa ya no se sentía útil, por lo que corrió al cuarto de su marido Mateo y registro sus gavetas las que tanto bautiza para que nadie lo toque. Lisa abrió la gaveta y se dio cuenta que hay números que dicen emergencia, asi que ella agarro su móvil y llamo al número que aparecía en ese papel. Una voz de mujer femenina respondió el móvil, Lisa enfureció ya que era voz de mujer, ella colgó el móvil y apretó los puños, por lo que llamo a Mateo muy enojada. Cuando Mateo respondió el móvil Lisa dijo: —Mateo divórciate de tu mujer, no me hagas esto, tienes hijos, ¿Dime con ella tiene hijos? —Pregunta. —No tengo, estoy retrasado y estoy de vacaciones, no estoy disponible ahora adiós —dijo Mateo colgando la llamada. Lisa lloro a mares, aun le dolió lo que Mateo le hizo, pero esta más tranquila que su esposa numero dos no tiene hijos. Lisa comenzó a tirar cojines de lo enojada que estaba, su llanto logro escucharlo la empleada. —Señorita Lisa, cálmese ¿Qué ha pasado? —Pregunta. —María mi esposo me engaña, el esta con otra mujer, no se cuando se casó, peor no tiene hijos con esa mujer, el prefiere estar con esa mujer que conmigo, me siento usada, me dijo que era la empleada de su empresa, mas no sabe que esa empresa es mía como la de Mateo. —Señorita lo lamento, pero sabe que hombres con Mateo no cambian, le hará lo mismo, si el se divorciara de la otra mujer, buscara otra mujer, porque es mujeriego el ve muchas mujeres y usted ni cuenta se da, debo decir que tambien tuvo relaciones con otra de sus empleadas, sé que no debería comentar esto, pero el ya la ha engañado antes, un dia lo sorprendí con otra de las empeladas que usted hecho de la mansión porque ya no hacia su trabajo como se debe, pero era porque su marido tuvo intimidad con ella, ese hombre no va a cambiar, debería dejarlo, y pedirle el divorcio, piénselo, se que tiene a sus bebes pequeñitos, pero tome una decisión. —¡Que, quiere decir que cuando era novia de él, se metió con una de las empleadas que despedí!, eso no los había, porque no me comento esto antes, María quiere decir que Mateo solo me está usando, el solo es mío se lo voy a demostrar, él es mío necesito tener mas hijos con él, para tenerlo amarrado, si salgo embarazada eso ayudara quizá 5 hijos no sé, ya vere, iré a hacerme un chequeo médico eso necesito yo. —¿Esta segura de lo que hará?. —Si, cuida de mis bebés y has el almuerzo te lo pido, necesito algo que hacer. Lisa limpio sus lágrimas derrapadas, tomo su cartera y se retiro por la puerta y tomo su camioneta y se fue.
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