El que iba junto á don Marcelo le felicitó por la impavidez con que soportaba los cañonazos. —Mi amigo conoce eso—dijo el senador con orgullo—. Estuvo en la batalla del Marne. Los dos militares apreciaron con alguna extrañeza la edad de Desnoyers. ¿En qué lugar había estado? ¿A qué cuerpo pertenecía?... —Estuve de víctima—dijo el aludido, modestamente. Un oficial venía corriendo hacia ellos del lado del torreón, por el espacio desnudo de árboles. Repetidas veces agitó su kepis para que le viesen mejor. Lacour tembló por él. Podían distinguirle los enemigos; se ofrecía como blanco al cortar imprudentemente el espacio descubierto, con el deseo de llegar antes. Y aún tembló más al verle de cerca... Era René. Sus manos oprimieron con cierta extrañeza unas manos fuertes, nervudas. Vió el r

