La ardua investigación sobre lo sucedido con la estudiante Helena Chantai en el instituto principal de Londres, aún seguía sin resolverse. Habían pasado ya varias semanas y en ese transcurso, el instituto completo, no asistió a clases. Estaban de luto. Eso se supone. La mayoría aún estaban abrumados por todo lo que pasó y cómo pasó. Los padres de Helena, lloraban sin consolación y de igual forma, el sentimiento de enojo se apoderaba de ellos al no saber quién fue aquella insensible persona que le hizo algo tan terrible a su hija, a su única hija. Las semanas pasaban y aún no daban una fecha fija para el comienzo nuevamente de las clases. Los profesores aún estaban mal por lo que pasó con aquella estudiante y sus mentes aún estaban afectadas y no concentradas en dar clases. Lo poco que

