Sam
-¡¡Samantha ángeles!!- gritó mi mejor amiga.
-Primero, no me grites... Segundo, sabes que odio que me llamen por mi nombre completo y tercero, ¿Qué quieres?-
-¿Cómo es que te vas a casar y no me has invitado?- Pregunta
- ¡¡¿Casarme?!!- la miré extrañada- ¿Estás loca?... Yo no me voy a casar, ni siquiera tengo novio y lo sabes- agregué confundida -
- Lo sé- dijo viendo sus uñas- Sólo estoy practicando- dijo riendo como foca retrasada mientras yo la miraba como lo que es, una loca- vieras tu cara...-dijo entre risas- fue épica- ésta chica definitivamente, necesita tratamiento psiquiátrico
- Si yo no conociera a tus padres, pensaría que te escapaste de un hospital psiquiátrico- dije riéndome- Anda ya... No practiques que no va a ocurrir - dije finalmente abriendo mi libro-
- O sea que ¿No piensas darme sobrinos? ¿Y que pasa con el ¡yo me opongo! que practiqué para tu boda?! - dijo viéndome horrorizada - No mi ciela, si tú no consigues novio, te lo consigo yo así te tenga que casar con una escoba- la miré con horror y miedo, definitivamente mi amiga en su vida pasada, fue una loca maniática-
- Me das miedo cuando haces esas caras Tatiana - dije riendo ante mi ocurrencia - y deja de decir tonterías, estás loca -
- Empezaré mis planes hoy- dice pensando en voz alta-
- A la que le voy a tener que conseguir un novio, es a otra... pobre chico, le volverás loco con tantas ocurrencias - dije imaginándome a Tatiana casada-
- Mala amiga, que referencias le darás a mi chico, y déjame decirte que ya estoy casada- la miré incrédula- claro, recuerda que te dije que me había casado la otra noche en mis sueños y como no me acordaba, me casé con el señor pizza - dijo besando imaginariamente a una pizza -
- Estás loca - dije riendo - Oye... que tal si vamos por unos helados antes de que comience anatomía?- pregunté
- Claro, igual tenemos que esperar cerca de dos horas para esa clase- ambas salimos de la universidad y nos dirigimos a la tienda de helados que está como a cinco cuadras de allí-
-Buenas tardes, por favor me regala dos helados de chocolates con chispitas de maní- la muchacha heladera asintió y se dispuso a servir los helados
- ¿Les puedo hacer una pregunta? -dijo una señora que estaba en el puesto de helados, tenia cerca de 40 años-
- Si, claro - dijimos al unísono-
-¿Ustedes son estudiantes de medicina?- preguntó la señora con mucha curiosidad-
- Si señora- respondimos al unísono otra vez-
- ¡¡Qué bien!! Mi hija también quería estudiar medicina ¿Saben?...- y así duramos cerca de una hora escuchando a la señora del puesto de helados, a tati y a mi nos agradó bastante-
- Bueno señora sofia, nosotras tenemos que irnos... nuestra clase empieza justo en una hora- dijo mi amiga-
- Fue un placer haber conversado con ustedes señoritas- dijo dándonos la mano... Tati y yo, nos miramos y la abrazamos-
- El placer es todo nuestro, señora-
- Oh no, por favor llámenme Sofi-
- Bueno, señora Sofi-
- Aquí tienen mi número... Llámenme y charlamos un rato- dijo tendiéndonos un papel-
- Si señora- dijimos al unísono-
- ¿Siempre hablan juntas?- preguntó ella y nosotras reímos-
- Siempre nos pasa- volvimos a decir al unísono- ya estamos acostumbradas -agregué -
- Bueno, hasta pronto chicas-
- Hasta pronto, señora Sofi- dijimos dándonos la vuelta para caminar a la universidad, ella es una señora de estatura media, ojos café claro, cabello hasta el hombro de un color claro, de tez blanca y muy sencilla en su forma de ser y de vestir... se nota que vive bien pero no es millonaria ni nada por el estilo, definitivamente esta señora me cayó de maravilla... El sonido de mi celular me saca de mis pensamientos, lo tomo y veo que es un mensaje de mi tio Mark.
Cariño... tu tía y yo te estamos esperando, ven pronto que tenemos algo muy importante que decirte.
Tío Mark
Ese mensaje me dejó bastante preocupada ya que mi tío Mark no me escribe a mi celular cuando sabe que estoy a punto de entrar a clase, me detengo inmediatamente y Tati se da cuenta.
- ¿Qué te pasa, Sam?
parece que viste a un fantasma-
- Mira este mensaje - se lo mostré y ella frunció el ceño- ya me preocupé-
- Entiendo, ve y yo te cubro... mañana me cuentas que pasa- dijo despidiéndose de mi-
- Ok... gracias- dije a lo lejos despidiéndome levantando mi mano-
Por suerte la casa de mis tíos estaba a 15 cuadras de la universidad... Eso me daría tiempo de pensar así que me fuí a pie, cuando estaba cerca de casa pude divisar unos carros muy elegantes estacionados en la puerta de la casa de mis tíos... Supuse que eran algunos amigos de mi tío ya que el es el Presidente de la compañía que me dejó mi padre, mi padre y mi tío Mark eran hermanos... Ambos crearon la compañía pero mi padre era el socio mayoritario, el y mi madre eran los presidentes de esas empresas y mi tío el vicepresidente. Al morir mi padre, mi tío tuvo que asumir la presidencia aún en contra de su voluntad... Bueno, continuando con el tema, decidí entrar a casa y mi sorpresa fue grande al encontrar a muchos escoltas haciendo un camino hasta la oficina de mi tío... ellos me miraban con respeto y a la vez compasión... Pero, ¿Por qué?, abrí la puerta de la oficina de mi tío sin preguntar si podía pasar... Aun mirando a los guardias pregunté sin cerciorarme si había alguien más en la oficina
- Tío... ¿Qué hacen tantos escoltas aquí?- dije al momento que volteaba mi vista a la oficina y fue allí donde me dí cuenta que no estábamos solos en aquella oficina-
- Cariño... ellos sin los señores Smith, ana y Pablo- dijo señalando a un señor que se nota que en su juventud fue muy guapo y a una señora de estatura media con unos impresionantes ojos azul cielo-
- Un gusto señores Smith... soy samantha ángeles- dije tendiéndoles la mano, estos miraron mi mano y la señora me abrazó... lo mismo el señor-
- El gusto es nuestro...- dijeron ambos al unísono, ambos se despidieron y salieron de la casa, o al menos,.eso pensaba yo-
- Tío, ¿Por qué me escribes cuando sabes que estoy a punto de entrar a clases? me acabo de saltar anatomía para poder estar acá... Sabes que me molesta que hagan eso-
- Lo sentimos hija pero esto es importante- dijo mi tío muy nervioso-
- ¿Qué sucede? ¿Todo está bien?- dije preocupada-
- Si, bueno... Hay algo que te tenemos que decir y no sabemos como lo tomes- ok, esto me está preocupando-
- ¿Van a tener un hijo?!!- pregunto algo atónita-
- No, ¿Qué te hace pensar que es eso?- dijo mi tía sonrojada-
- Pues, cuando la mayoría de las personas dicen eso es porque se van a divorciar o van a tener un bebé... y como ustedes parecen dos tortolitos descarto la posibilidad de que se vayan a divorciar así que creo que es por la se...-
- Te vas a casar - dijo mi tío muy apenado-
- ¿Ves? te lo dije... A mi no me afecta que vayan a ten... Alto!! ¡¡¿Que acabas de decir?!!- grito lo más alto posible... tanto que hasta yo me quedo sorda-
- Te..Te vas a ca... Casar- dijo mi tío bastante pálido, de un momento a otro me empiezo a reír tanto que tengo que tomar mi abdomen con mis manos, mis tíos sólo me miran como si estuviera loca -
- Qué buena broma tío... Ya, en serio, ¿Para que me hiciste venir?-
- No es una broma Sam- dijo el bastante serio, miré a mi tía y ella me miró con compasión-
-¿Me están hablando de verdad?- miré a mi tía - ¿Es eso cierto?- pregunté en shock mientras sentía mi sangre correr aceleradamente por todo mi cuerpo- PERO ¡¡¿CÓMO PRETENDEN QUÉ ME CASE SI NI SIQUIERA TENGO NOVIO?!!- grité muy molesta
- Baja el tono- dijo mi tío- ¿Me dejarás explicarte? -
- Explícame, explícame ¿Por qué me quieren j***r mi vida de esa manera?, explícame ¿Por qué si soy adulta y sigues tomando decisiones por mí como si todavía fuese una niña?, ¡Explícame!- dije furiosa -
-Te casarás con Alan Smith... el hijo del los señores Smith- fue su supuesta explicación, yo le mientras una sonrisa de decepción salió de mis labios-
-Ni siquiera lo conozco... ¿Cómo me voy a casar con él?- pregunté negando mientras veía el cinismo de mis tíos-
- Lo conocerás mañana... Ellos vendrán a un almuerzo y tu estarás aquí-
- ¿Acaso me odias tanto? ¿Criarme para ti fue un gran peso?¿Es eso?- mi tío me miró a los ojos y me dijo-
-Te amo como mi propia hija... Y esto lo hago por tu bien-