Sam
no tengo idea de en donde me encuentro, me duele la espalda, y me siento golpeada, siento que he corrido una maratón y aun no termino, estoy en una playa, pero jamás había venido aquí, es tan tranquilo y solitario que me cuestiono que realmente exista... estar aquí me llena de una extraña paz, una sensación de tranquilidad que no me había ofrecido ningún otro lugar...
-Sam?- escucho detrás de mi, pero esa voz... esa voz, es la de.. no puede ser- me giro lentamente esperando ver a quien tanto he deseado durante años-
-papi?- mis ojos no pueden creer lo que ven, mis padres están justo en frente de mi-
-cariño, te hemos extrañado- dice mi madre-
-pero... pero.. pero como es que están aquí? acaso estoy muerta? - pregunte al recordar que mis padres ya no estaban en el mundo-
-no hija, aun no estas muerta... tu hora aun no llega, primero debes arreglar algunas cosas allá- dijo mi madre señalando el horizonte-
-mi vida es un desastre, no quiero volver mami... mis tíos quieren obligarme a casar con un joven que no conozco y todo eso es solo por la maldita empresa- dije recordando el suceso y sin evitar unas cuantas lágrimas-
-hija... todo va mucho mas allá de lo que parece, tus tíos no están pasando por una buena situación... muy pronto ellos tendrán que acompañarnos a tomar el te y tu estarás allá abajo, honrando nuestras memorias, no debes odiarlos, al fin de cuentas no sabes como terminará esto- dice mi madre sonriendo, mientras se acerca mi-
-no quiero mami, no quiero irme de su lado- dije llorando-
-hija... debes ir al lado de la que ahora se convertirá en tu familia mi cielo- dijo mi padre observando a mi madre-
-ya no quiero vivir con mis tíos, no quiero que sigan siendo mi familia-
-no hablábamos de tu tío específicamente- dijo mi madre sonriendo-
-no entiendo- dije confundida, si no se referían a mis tíos, entonces... a quien?-
-hija, se te hace tarde para regresar- dice mi padre-
-no quiero regresar, quiero estar aquí, con ustedes- dije triste-
-te prometemos que siempre vamos a estar allí, pero ahora debes regresar dijo mi madre-
entre al mar y me sumergí por completo.
-reacciona por favor- escuche una voz muy lejana, me sentía muy cansada así que solo cerré mis parpados-
-como sigue?- escuche a lo lejos-
-esta estable, solo es cuestión de minutos para que despierte... hace cuanto ella no duerme lo suficiente?-
-siempre se ha trasnochado pero nunca le había pasado algo similar-
-sabe si ella toma alguna vitamina?-
-no joven, no tengo ni idea... su salud siempre la maneja de manera discreta-
-entiendo, sin embargo, ella debe cuidarse mejor... no puede mal pasarse con las comidas, ni mucho menos descuidar su salud- dijo nuevamente aquella voz tan extrañamente agradable-
-se lo haremos saber joven- porque mis tíos le llaman joven y no doctor? parece que tienen confianza, quizá es un amigo de mi tío, pero... no, es a voz es de una persona joven-
-con permiso, me retiro señores ángeles-
-adelante, por favor podría llamar a su madre y decirle que Sam esta bien y que si desea puede pasar mas tarde a visitarla?- estaba demasiado curiosa respecto a ese grado de confianza... quien eres chico misterioso?-
-con gusto sra ángeles- fue lo ultimo que escuche antes de que la puerta fuese cerrada-