Luego de haber llorado por más de una hora sobre el cuerpo de su esposa, su cuerpo fue retirado por las autoridades competentes. Magno fue sacado del lugar por sus Guardaespaldas, No había palabras para aliviar el dolor de una persona que acaba de perder al ser más amado, en este caso a su esposa y compañera de vida, ellos se amaron de verdad y el rostro de ella solo refleja tristeza y dolor, aun luego de haberse despedido de su esposo.
Los cuerpos habían sido llevados a la morgue de la ciudad, los reporteros estaban cubriendo la noticia y no pierden tiempo para especular, Magno se había ido directo a la habitación del hotel en dónde ellos se estaban alojando, cogió su pijama de dormir y se derrumbó en el piso para luego tomarse una botella entera de licor, necesita llorar su pérdida, su cerebro aún no procesa lo que acababa de vivir, las lágrimas eran protagonistas y él no dudó en reprocharle a Dios lo sucedido.
". No soy de pedir, y solo te suplique que no te la llevarás, por qué me quitaste lo más preciado que tenía, ella era una mujer única en este mundo, nunca encontraré una igual a ella, ya que no pudiste dejarla conmigo, entonces llévame con ella, ya no quiero vivir en este mundo si ella no está a mi lado ".
Magno no paro de llorar y se tomo la botella entera, la mañana siguiente su padre estaba tocando a la puerta, él debía asistir al funeral de su esposa, tanto odiaba su familia a la mujer, que habían preparado su funeral en tan corto tiempo, sin importarles el dolor que él podía sentir, ahi entendió que sus mayores no tenían sentimientos.
-. Magno, abre la puerta -.
Magno no quiso abrirle la puerta, sin embargo, él ya sabía cómo su familia había actuado, él se colocó un traje n***o y unas gafas de sol, estaría acompañando en su último momento a la mujer que amaba.
-. No me molestes -.
El padre entendió por su tono de voz, que estaba sacado de quicio y no podría dominarlo en ese estado, así que se retiró al cementerio.
Fue tan repentino todo, que ella ya estaba recibiendo una sagrada misa en la capilla y luego llevada al cementerio, a Magno le parecía mentira y le daba asco ver como toda su familia asistía al entierro y lloraban lágrimas de cocodrilo, en especial su padre y abuelo, ellos eran los responsables de la muerte de su mujer, pero él no volvería a pasar por una situación similar, cerraría su corazón para nunca más lastimar a una mujer, la familia de Esmeralda estaba presente y destruida, ellos sabían quiénes eran los responsables, sin embargo, como no tenían pruebas, ellos no pueden denunciar a nadie, la familia Torrealba es la segunda mas poderosa de toda la ciudad.
Al momento de las palabras, Magno no fue capaz de hablar, él solo estaba parado firme enfrente al ataúd, una rosa en su mano que luego había colocado encima de la madera pulida.
Diez minutos después del entierro, no había quedado nadie en el cementerio, solo él mientras arrodillado a la lápida de su mujer llora sin consuelo alguno, era un sentimiento que tenia la llave rota, él no tenia dominio en sus lágrimas, ellas solo salieron y él llora como un pequeño de cuatro años que jipiaba de tanto dolor.
La prensa hizo de este caso un escándalo en dónde los chismes de la farándula acusaron a Esmeralda de infiel, asegurando que ella viajaba junto a su amante y habrían perdido el control del auto, ellos destruirían su imagen por qué para eso les habían pagado, más sin embargo, Magno siempre hizo caso omiso a toda la habladurías y se enfocó en seguir su vida y honrar la memoria de su esposa, él la recordaría como la mujer fuerte que siempre fue, con ese cuerpo espectacular y su gran belleza que deslumbro por donde pasaba, este mundo era muy cruel, como para soportar su dulzura.
Más de un matrimonio entre su padre y su abuelo, habían arreglado, pero bastaba que las jóvenes estuvieran diez minutos a solas con él, para salir corriendo del lugar llorando y sin querer casarse, Magno tenía una táctica para alejarlas, su abuelo y su padre no encontraban cómo dominar a ese ser indomable, ellos querían que él como su heredero, fuese el ejemplo de la familia, y él lo habría sido, pero no le permitieron ser feliz al lado de su esposa.
-. Ya lo hemos hablado, te debes casar y no hay discusión alguna, tu futura esposa está ahí con su padre, debes darle una oportunidad, es una joven pura y hermosa -.
Magno estaba sentado con sus piernas cruzadas, mientras escucha las palabras de su abuelo, pero a él no le importa lo que ellos dijeran, ya le habían quitado lo más sagrado en su vida y con lo único que lo podían controlar, ahora estaban equivocados si creían que él era el mismo tonto de antes.
-. hazla pasar -.
Los dos hombres salieron y dejaron entrar a la jovencita, era tan hermosa y su piel tan fresca, sin embargo ninguna era digna a sus ojos, ella entró a la habitación en dónde Magno la había rodeado para mirarla, Abigail había sido llevada por su padre, quien la estaba obligando a casarse con Magno y así unir sus familias, todo era comercial, ella debía aguantar todo lo que pasará en esa habitación y conseguir la aprobación del hombre que tenía enfrente, su cuerpo temblo del miedo, más de una joven de la ciudad estuvo en esa situación, sin embargo ninguna era capaz de hablar y decir lo que las había hecho huir.
-. ¿Crees que me voy a fijar en una mujer como tú? ¿que te hace creer eso? -.
-. Soy Abigail y seré su esposa te guste o no -.
-. Tienes coraje y me gusta eso de una mujer, pero, ¿sabes que? no me gustas y me pareces muy fea, así que sal de aquí -.
Abigail arrugó su nariz de molestia, sin embargo, ella debía ser obediente ante su esposo y cumplir a su padre, había sacrificado mucho para estar ahí y tener la aceptación de su padre como heredera, ella también tenía mucho que perder, ambos eran un juguete, que sus mayores manejan a su antojo, pero Magno ya era un hombre adulto y herido del corazón, realmente no le importaban las acciones de sus mayores, ahora no.
-. ¿Que esperas? lárgate de aquí -. grito.
Magno sacó una navaja de su bolsillo y se la colocó a la mujer en su mejilla.
-. Si no sales en este preciso instante, te juro que no habrá cirujano que pueda volver a reconstruir tu rostro -.
-. No me pienso mover de aquí, sere tu esposa y me debes respeto -.
El quería destruirla ahí mismo, tenía coraje la mujer al enfrentarse a él, ellos podrían decir lo que quisieran, pero él no seguiría perdiendo su tiempo, así que salió de la habitación, tenía mucho trabajo en la empresa familiar, y está mujer no le haría perder el tiempo.
Al verlo salir de la habitación y que Abigail no había salido corriendo como las otras otras mujeres, los hombres empezaron a festejar y él los dejo sin palabras con una sola frase.
-. Veo que les agrada mucho la jovencita, ¿sería ella digna de pagar por lo que ustedes le hicieron a mi esposa? -.
Ellos se quedaron petrificados y Magno miro al viejo asqueroso que tenía como padre Abigail, solo una lacra vendía a su propia hija por dinero.
-. llévatela o te la enviaré en un ataúd -.
Dichas sus palabras el salió de la mansión familiar, sus fieles guardaespaldas estaban atentos a su salida y mientras uno le abría la puerta, el otro encendía el auto para emprender la marcha hacia la empresa.
Abigail se había quedado ahí parada y nerviosa, ella soltó todo el aire que tenía retenido en su interior y saco su móvil para observar la foto que tenía de pantalla, no pudo evitar llorar y más aún cuando vio la cara de decepción de su padre.
-. ¿Que hiciste? dime qué el te acepto -.
Abigail bajo su cabeza y negó a su padre, quien no dudó en abofetear su pequeño rostro con una fuerza brutal haciéndola caer rápidamente al frio piso de marmol.
-. Eres una inútil al igual que tu madre, ni para seducir a un hombre sirves, vamos a casa -.
Abigail fue arrastrada fuertemente por el brazo para llevarla a casa y ser encerrada en su habitación, era una cárcel de lujos para ella, su padre la había mantenido encerrada por años, para poder utilizarla a su antojo, ella es una mujer frustrada y obligada a seducir al magnate de la ciudad, pero para nadie era un secreto que él tenía muerto el corazón.
Magno llegó a su empresa y como siempre los paparazzi estaban trás de él, faltaba solo una semana para cumplir un año de aquel trágico accidente en donde su esposa había muerto, ella había sido nominada a un premio que nunca recibió, pero todo había sido arrojado a un proyecto del cual ella había presentado solo una cuarta parte, ella no era tonta y no mostraría al mundo su talento completo, solo Magno estaba enterado de que tan talentosa era ella, él aún guardaba su portátil, pero como buena Hacker había creado y instalado un sistema de auto contraseña, nadie podría abrir su sistema a menos de que introdujera su clave en el primer intento, de lo contrario el sistemas se auto reiniciará y las claves que ya hayan introducido serían absorbidas y nunca habrá un descarte, su inteligencia fue muy grande, ella nunca le entregó la clave a nadie, y Magno era el único que la podría descifrar, solo que él tenía la mente tan cerrada, que se había olvidado de cómo pensaba su esposa.
-. Estoy cansado de esta oficina y tener las cámaras encima -.
-. Magno esta semana se cumple un año, ellos quieren tu declaración, se que no la darás, pero mi amiga se merece un cierre -.
Crystal era una amiga de la universidad de Esmeralda, ella estaba enamorada del esposo de su amiga, y luego de su fallecimiento ella decidió acercarse al hombre y ayudar con el trabajo que le tocaba a su difunta colega, ahora estaba ahí presente en cada momento, ella era su mano derecha y ahora en quien más confiaba.
-. No voy a hablar de ese tema con nadie, solo pido respeto -.
-. Lo tendrás el día que decidas tener otra pareja, ese día ellos se olvidarán que Esmeralda algún día existió, y se enfocarán en tu nueva vida -.
Magno no entiende qué le sucede a las personas a su alrededor, todos quieren que él empiece una nueva relación, pero él aún no ha cerrado su herida, él necesita tranquilidad y todos lo estan empujando al abismo.
-. Ya te he dicho muchas veces que no estaré con ninguna mujer, no quiero ver más muertes a mi alrededor -.
-. Solo debiste buscar a la indicada, una mujer preparada y de buen apellido -.
-. Será mejor que vayas a trabajar Crystal, no tengo paciencia para estas conversaciones hoy -.
Magno se enfocó en su trabajo, necesita mucho trabajo para saber lidiar con los próximos días, seran tristes y dolorosos.