Continuación... DAVID Luciana sigue viéndose espectacular, ahora recuerdo por qué me encandiló tanto, estuve a punto de no casarme por ella, gracias a Dios y a Sergio recapacité a tiempo, aunque no puedo olvidar todo lo que vivió con ella, sólo de pensarlo una chispa se enciende en mí. — Mi amor, quizá recuerdes a la famosa Luciana — le digo a mi esposa — Está muy linda — dice ella mirándola de pies a cabeza, ella no sabe nada de lo sucedido con Luciana y espero que nunca lo sepa — Luciana, espero que recuerdes a mi esposa, Genoveva… LUCIANA Ahora recuerdo a su esposa, a veces lo acompañaba en las reuniones amistosas, no era muy sociable que digamos. — Por supuesto,— le estrecho la mano — Qué gusto saludarte, Genoveva. Por favor pónganse cómodos, — digo a ambos — Sergio no tarda

