Molly Viegas

2037 Words
Es sábado, 7:00a.m. y Joe sigue acostado y abrazado junto a Molly, en silencio los 2 controlan su respiración. Por la mente de Molly pasan miles de cosas, y por la mente de Joe solo pasa felicidad. --Molly, perdóname. --¿Por qué, Joe? --Por llevarte a tener relaciones sexuales sin siquiera ser novios. --Joe, por favor. También yo lo propicié, —Molly se voltea, quedando frente a frente con Joe—No te sientas mal. Además, ya estamos un poco maduros para saber lo que hacemos. Y tampoco es que seamos vírgenes o algo así. --Molly… yo sí lo era. --No, Joe. OH Dios, perdóname Joe. Hice que perdieras la virginidad con alguien que ni siquiera amas, es a mi a quien tienes que perdonar, Joe. --¿Tú la perdiste con alguien que sí amabas? —Pregunta Joe, con curiosidad. Joe no sabía en ese momento, pero Molly tiene un pasado algo más sucio y difícil de lo que podría imaginar, tuvo una infancia muy complicada y enredada, por culpa de sus padres. --Sí, lo amaba. Pero… es complicado Joe. --Es el mismo chico de esa vez en la escuela no, ¿No? —pregunta Joe recordando aquel momento. --Sí, es el—confirma Molly con arrepentimiento. --¿Qué fue lo que pasó con ustedes? -- Es algo mucho más complicado, Joe. --Sí lo amaba mucho, pero él decidió que yo no era su prioridad. Mientras que yo le daba todo él no daba nada y solo aparecía para celarme. Me cansé de todo eso y decidí romperle antes de que aconteciera algo grave. --¿Algo grave? ¿Cómo qué? —No me pidas que hable de ello, Joe. —Molly— se incorpora en la cama—, últimamente muchas personas me han llenado de mentiras... incluso tú... y no es que quiera echártelo en cara, pero creo que es hora que me hables con la verdad. —No lo sé, Joe... Prometo contarte todo, te lo prometí anoche. Pero en verdad no quiero hablar de eso ahora. —toma el rostro de Joe con sus manos y lo ve a los ojos— No sé qué pasará con nosotros a partir de ahora, solo sé que hubiese querido que nunca acabara la noche, porque estaba contigo. . Molly ha tenido una vida llena de dificultades y de situaciones que ninguna persona debería de pasar. Sus padres estuvieron involucrados de lleno en una organización criminal que se encargaba de traficar armas y drogas dentro y fuera del país. Los Viegas eran ya de edad madura y tenían tanto poder de influencia en las filas de dicha organización que tan solo una orden de ellos podía acabar con la vida de muchas personas. Molly era muy pequeña y no entendía nada de lo que sus padres hacían, y a pesar de que eran unos recios criminales amaban a su pequeña hija y la protegían. Pero un día la dejaron al cuidado de su abuela materna porque los Viegas debían ir la frontera andina para llevar un cargamento y cuando regresaron a la ciudad no encontraron ni a la abuela ni a la bebé, por unos momentos creyeron que les había sucedido algo terrible, pero después recibieron una carta de la abuela en la que les confesaba que había huido con la niña por el bien de la pequeña Molly, decía que nunca más la verían si seguían con sus oscuras vidas. Los padres de Molly buscaron por todos lados a la niña sin poder conseguirla, pues la abuela se la había llevado a otra ciudad y no regresó a Barcelona sino hasta que se enteró por los noticieros que habían muerto en un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas estatales. Molly de 7 años regresó con su abuela a su humilde casa en Parque sur donde vivió tranquilamente, pero con el fantasma del pasado que habían dejado sus padres y que la atormentaba aún más a medida que iba creciendo. Los Viegas no le dejaron riquezas ni nada de lujos a su pequeña, pero sí le dejaron protección. En el bar de "La encrucijada" siempre van a beber varios de los motociclistas y excompradores de armas de los Viegas, quienes le hicieron un juramento en el que debían proteger a Molly de cualquiera de sus enemigos de otros carteles de Oriente. Además de ello, le dejó un protector especial que la cuidaba desde que volvió a la ciudad y que aún a su joven edad los padres de Molly le confiaron la protección especial de su pequeña hija. Aquel joven Rouni que a pesar de ser tan solo 5 años mayor que Molly, cuidó de ella como si fuera su hermana menor. No tenía padres, estaba en situación de calle cuando los Viegas lo acogieron y lo insertaron en la mafia para que los ayudara con el contrabando. Pero a medida que Molly iba creciendo y Rouni también, ambos fueron teniendo sentimientos de atracción que los llevaron a tener amores furtivos y promiscuos. Se amaban y se cuidaban el uno al otro. Cuando Molly recién cumplía los 16 años quedó totalmente huérfana al morir su abuela quien fue la mejor madre para ella y la que la llenó de buenos principios y valores. Molly tuvo que hacerse cargo de sí misma y tuvo que madurar antes de tiempo para seguir adelante, y pese a Rouni le ofrecía seguridad su amor poco a poco fue menguando cuando éste empezó a enfocarse más en sus sucios trabajos y no en lo sentía por el amor de su juventud. Molly no odiaba a sus padres, pero sí odiaba los que hacían porque esa precisamente fue la razón por la que ya no estaban con ella. Entendió que esa vida es muy corta y que ella no repetiría ese mismo ciclo destructivo. Así que cuando descubrió que Rouni estaba metido en narcotráfico y en la trata de personas trató de convencerlo de que se alejara de esa vida. Molly no tenía lujos, pero a ella solo le interesaba ser feliz. Intentó durante varias oportunidades de persuadir a Rouni para que ordenara su vida y fueran felices trabajando y luchando por algo mejor, pero fue imposible sacarlo de allí y le terminó, eso Rouni no lo entendía ni aceptaba, se había obsesionado con Molly a tal punto que la perseguía y acosaba en su trabajo, fue tanto el acoso que Molly le dijo a los guardias del Angells Mall que la ayudaran y cada vez que él iba a buscarla lo sacaban. Molly estaba tan cansada de él que pensó incluso en pedir ayuda a sus amigos del bar de La encrucijada. Tan solo consiguió un arma en caso de protección que pensó en nunca usar pero que tal vez ayudaría a asustar a Rouni. Mantenía el arma debajo del colchón y solo pensó utilizarla en caso de emergencia. Aquel día anterior en el que llegó a su casa en una camioneta eco sport que había robado y que usó para ocultar algún crimen. Obligó a Molly a montarse en aquella camioneta y que manejara, y a pesar de que Molly parecía dócil a sus órdenes se mantuvo serena y con el arma oculta en su cintura esperando el momento necesario para usarla para ahuyentarlo. No sabía a dónde la estaba llevando, estaba furioso, y ella solo iba por la ruta que él le decía, tal vez estaba bajo efecto del alcohol o alguna sustancia tóxica y gritaba que ellos debían estar juntos para siempre porque lo había jurado y debía cumplir ese juramento. Le confesó a Molly que estaba dispuesto a matarla si ella no cedía en seguir con él, le contó que había perseguido a Joe desde que vio que habían ido juntos al cine y le dijo que si no regresaba con él Joe correría serio peligro. Le habló de Tina Shun, y le contó que ha estado trabajando con ella y Becca desde hace algunos meses, que Tina estaba enamorada de Joe y que dejara a ese chico en paz si no quería meterse en problemas con Tina y Becca. Molly estaba tan sorprendida que las lágrimas se le salían sola y tan solo quería salir de allí. Molly lloraba desesperadamente y le gritaba saliera de su vida. En un momento de la desesperación, Molly sacó el arma y golpeó con fuerza a Rouni y perdió el control de la eco sport haciendo que girara y derribara unos botes de basura. Rouni le gritaba que le entregara la pistola. —Te la daré solo si juras que me dejarás en paz. —Molly, dame la maldita arma—dijo arrastrando las palabras. —Rouni, esto se acaba hoy. Molly se baja y Rouni también, cuando se encuentran de frente Molly con el arma en sus manos le apunta, pero las lágrimas no lograban sostener sus fuerzas y dejó caer la pistola a sus pies. —Tómala, si quieres, aquí el criminal eres tú. Rouni intentó acercársele, pero Molly lo abofeteó con fuerza y este reaccionó empujándola logrando tumbarla al suelo y huyendo dejándola sola con la eco sport robada. Molly con el miedo de que la pudiesen incriminar tomó la camioneta y se fue a La encrucijada a pedirle a sus amigos que se ocuparan de ese asunto. Fue allí donde después de hablar con las personas que se encargarían de la eco sport que, al escuchar un ruido en las afueras del bar, salió y vio que se trataba de Joe y que Jaime, un viejo amigo, estaba a punto de matarlo a golpes. Por suerte llegó a tiempo y le pidió que lo dejara en paz, sin embargo, las ganas de golpear a Joe fueron más fuerte y le dio un derechazo tan fuerte que lo dejó en el piso sangrando de la nariz. Fue allí donde Molly más temió por Joe, porque sentía que lo estaba envolviendo en el terrible pasado que la perseguía. Ahora Joe está siendo amenazado sin él saberlo, corre peligro si se acerca mucho a él, pero no puede dejarlo solo en ese momento y lo monta en la camioneta de su mamá tomando las llaves que llevaba en los bolsillos de sus pantalones y lo lleva hasta su casa para limpiarle la sangre y darle algún analgésico. A plena madrugada cuando Joe despertó Molly permanecía despierta, no podía dormir y la perturbaba el sentimiento de querer huir de todo eso. Pensó en sus padres, pensó que quizás los odiaba un poco por dejarle de herencia una vida llena de traumas y persecuciones. Maldijo el día en que murió su abuela y lloró en silencio. Veía de a momentos el cielo, había muchas nubes grises y una brisa fría, y a pesar de que Molly no es amante de las noches con lluvia, esa noche le gustaba mucho. Después de llorar por un rato se dijo que no podía vivir huyendo, y se dijo también que ya era momento de hacerle frente a todo, así tuviera que arriesgar su vida en pro de ello. Al ver que despertó Joe trató de disculparse, pero el chico solo estaba preocupado por ella ya que Molly llevaba días desaparecida y no le contestaba los mensajes precisamente por su situación con Rouni, sabía que podría correr peligro si Rouni tuviese conocimiento de lo que sentían. Joe le hizo varias preguntas, le contó que se preocupó tanto por ella al no verla en clases que entró a la oficina de la directora y robó su información para buscar su casa y encontrarla. Molly descubrió que Joe sí sentía algo especial por ella, pero en este caso no sitió temor, aunque todavía no se sentía preparada para contarle todo. Y como si toda esa noche hubiese sido preparado por una mano invisible, ambos cayeron en la magia de la madrugada, reflejados por la poca luz de la noche y se entregaron el uno al otro, no solo en cuerpo sino en alma. Juntaron su piel, sus labios y sus sexos. Decidieron hacer de su cuerpo uno solo y sentir el sabor del placer erótico que produce la combinación del vodka con la madrugada. Ahora Molly había tomado una decisión, la de ya no temer.
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