Capítulo 13 Deseos desesperados Derek Luz descendió la escalera con una gracia hipnotizante, su vestido, con un escote sugerente y una falda corta, resaltaba su figura con elegancia, es preciosa. Desde que asumí mi rol de guardaespaldas, he mantenido la compostura, pero la presencia de Luz despierta sensaciones que intento controlar. Aunque las fiestas no eran mi ambiente, me reconfortó la idea de acompañarla, temo que las chispas entre Luz y yo desafíen la profesionalidad que intento mantener No he hablado con Luz desde que inicié con el trabajo de guardaespaldas, solo cruzamos palabras escasas y sin importancia. Poco a poco me acostumbré a no tener un horario fijo para nada, aunque ya voy conociendo la rutina de Sol. Por ahora, todo marcha bien, y sé que no debo alegrarme al respecto

