54.Volver a estar juntos es un regalo POV Clarisse El regreso a nuestra nueva casa es en silencio. Pero esta vez, no es un silencio incómodo, sino cómplice. Anoche volvimos a probar las viejas posiciones del pasado. "¡Cielos, Clarisse! Ya no tienes veinte años." Mi cuerpo todavía lo resiente, pero hay una sonrisa imposible de borrar en mis labios. Maddox conduce con el brazo izquierdo apoyado en la ventanilla, mientras la otra mano descansa sobre mi rodilla, en ese gesto suyo tan automático. No habla, no pregunta, solo acaricia con el pulgar, marcando un ritmo lento, casi hipnótico. No molesta… pero, por alguna razón, pienso que no necesita marcar territorio todo el tiempo. —¿Qué piensas? —pregunta de pronto, con esa voz grave que rompe la calma. —Que no vamos a alcanzar a llevar a

