EXTRA 11 —Un regalo reciclado POV Elizabeth El día había transcurrido con normalidad. O al menos, esa era la máscara que yo seguía usando. La oficina estaba en silencio. Los demás ya se habían ido. Quedaban solo los ecos de teclados apagados y las luces tenues del pasillo. Yo había decidido quedarme un poco más, revisar unos documentos y reorganizar mentalmente mi estrategia. Después de todo, en menos de 48 horas sería la cena de caridad… y aunque me había convencido de que asistir era una buena idea, ahora ya no estaba tan segura. Desde que Mauricio me envió esas flores y la invitación llegó a mis manos, algo se removió dentro de mí. Y para empeorarlo, esta mañana Melissa me había enviado un mensaje que no necesitaba interpretación: “No confíes en nadie. Ni siquiera en lo que tú

