Alexa Como la mosca molesta que es, Jhon Clark no ha dejado de importunarme toda la mañana. ¡No me deja respirar! Si ya de por sí no soporto a los ex ni a los guardaespaldas que no te permiten un momento de paz, tener la combinación de ambos es una receta para la locura. “¿En qué estaba pensando Sebastián, por Dios?” Sé que lo hizo solo para fastidiarme, y también porque le cae mejor John que Marcelo. Sería imposible que esos dos se lleven mal. Son tal para cual: mujeriegos, testarudos, y les encanta arriesgar su vida de forma imprudente. En cuanto salí de clases, nos dirigimos a la cafetería a almorzar. Tengo la leve sospecha de que John disfruta fastidiándome, porque no necesita estar pegado a mí para cuidarme. Cuando era “mi chofer”, no era tan invasivo. Saludé con un beso en la mej

