Olga me informó que nos volveríamos a ir; al parecer, me están buscando, y él no quiere arriesgarse a que me encuentren. No me sorprende. Mi familia es muy influyente, y sé que no se detendrán hasta dar conmigo, lo cual me da una pequeña esperanza. Sebastián no podrá hacerlo solo; debo ayudarlo a encontrarme. Me quité el collar en forma de fresa que me regaló Jhon y que he llevado conmigo desde el momento del secuestro. Lo coloqué cuidadosamente sobre el espejo, un gesto simbólico que me conectaba con mi vida anterior. En ese momento, escuché que alguien abría la puerta y salté del susto. —¿Qué haces? —me preguntó la voz de Brandon, su tono era inquisitivo, casi burlón. —Nada, solo me peinaba —respondí, tomando un cepillo rápidamente, tratando de esconder mi nerviosismo. —Déjame hacerl

