Solo quería protegerla

2282 Words
Con un gracias finalizan su homenaje, toman las urnas y bajan del improvisado escenario. Todos abren paso en el recorrido hasta a la mesa.   ─ Gracias por estar con nosotros en este momento, sé que no tuvimos el mejor de los encuentros, pero hemos aprendido a sentir un gran aprecio por ustedes chicas. ─ las palabras de mi hermano Varick, me llevan a proponer que nos retiremos, es hora de hablar con ellos y éste no es el lugar indicado.   ─ ¿Les parece si nos vamos a un lugar más privado? ─ ¿Privado? ─ por la manera que Antoine me hace la pregunta, estoy por creer que mal interpreto mis palabras ¡Vaya! Que sí lo hizo.   ─ ¡Perdón señoritas! Creo que mal interpretaron las cosas, por mi parte no estoy interesado en ninguna de ustedes ─ ¡yo menos! ─ agrega un desconcertado Varick.   ─ No de la manera que, creo se están imaginando. Si nos acercamos fue porque nos recodaron a nuestras hermanas, ellas tendrían sus edades, pero de ahí a pretenderlas no podría. Ustedes son unas mujeres realmente hermosas y dignas de cualquier caballero, pero hay algo que, no nos permite verlas de esa manera, solo en forma fraternal. ─ pese al dolor que emana Antoine, sé que sus palabras son sinceras, ellos no están para amores, no esa clase de amores.   ─ De hecho creo que éste no sería el momento de tener un consuelo de cama, no buscamos eso ─ Kaliza ríe por las palabras que agrega Varick, por mi parte hago lo mismo, es que en verdad son muy cómicos y pretender que queríamos darles ese tipo de consuelo. Ahora sus caras son de confusión….   ─ ¡Qué pena! ─ trato de reponerme por el ataque de risa con el cometario─ No me supe explicar, debemos hablar con ustedes y es de algo muy confidencial y delicado, este no es el lugar adecuado, para que sepan la verdad... nuestra verdad ─ hablo en tono serio, no puedo permitir que regresen cada uno a su país sin saber, que no estamos muertas. Quizá estoy siendo muy tosta, pues no hace menos de unos minutos ellos y nosotras estábamos sufriendo, pero quiero abrazar con libertad a este mocoso frente a mí y cada minuto es una eternidad…   ─ Sí chicos, ¡por favor! ─ Kaliza hace un gesto de súplica con sus manos en lo que le hace un puchero ─ Nosotras tampoco los queremos para amarlos, ¡bueno! No de esa forma ─ Antoine y Varick ya los pico la curiosidad ante las palabras de la loca de mi hermana, porque pese a todo ella es y seguirá siendo mi hermana.    Frente a tanta insistencia deciden acompañarnos.   Tomo por sorpresa a Varick y me cuelgo de su brazo, él lleva la urna con las supuestas cenizas de su hermana.    Llevada por la emoción Kaliza retira las rosas, me entrega una y dice que esa me pertenece ─ en este momento no sé quién está más desconcertado con su acción, si los chicos o yo. Ella va casi que abrazada a un extrañado Antoine, sé que pronto entenderán nuestro comportamiento ¡Eso espero!...   Les pedimos que nos llevarán donde ellos se están hospedando, por obvias razones no pueden ir a nuestro apartamento, el chismoso del portero le dará aviso al administrador y hasta el momento llevamos la fiesta en paz y queremos que eso siga así.   Es una fortuna que el apartamento de los chicos cuenta con sistema de bloqueo interno de sonido, en este momento es una gran ventaja, así nuestra charla está protegida. Es un lugar espacioso y cómodo, cuenta con una sala muy elegante, ¡era de esperarse! Se trata de dos futuros Alfas y no de cualquier manada, ellos están en la línea de las manadas más poderosas, rango que les permite gozar de muchos privilegios.   ─ ¿Desean tomar algo? ─ Sí, un trago doble del licor más fuerte que tengan, les aconsejo que ustedes se sirvan uno triple ─ por el comentario de Kaliza, Antonie por fin nos regala una sonrisa, aunque un poco apagada, pero eso es algo. ─ Antes de iniciar ¿me pueden contestar una cosa? ─ Por supuesto ─ contesta de inmediato Varick, ante la pregunta de Kaliza.   ─ Chicas la verdad no sé qué es lo que ustedes tienen para contarnos, pero lo único que quiero es irme de esta ciudad, no quiero estar un día más acá ─ por la expresión de Antoine, sé que quiere estar solo, que en este momento no somos una buena compañía.   ─ Disculpen a Anton, sé que para él las cosas son muy difíciles, no quiere decir que para mí no, pero no tuve la oportunidad de ver nunca a mi hermana, mi amor por ella era muy grande, pero de alguna manera mi carga es menor, recuerden que él llevaba una promesa que no pudo cumplir. ─ ¿Quién dice que no pudo? ─ contesta una muy efusiva Kaliza.   ─ Yo digo que no pude. Ves a mi hermana, está ahí en ese cofre, no está viva, llegue tarde ─ pese a todo, Antoine contesta con voz tranquila, no está para discusiones, pero Kaliza sip.   ─ ¿Y que si estuviera viva? ¿qué harías? ¡¡Salir corriendo y entregarla a una familia que nunca la quiso!!  O ocultarla si ella lo quisiera, si quisiera vivir sin ser descubierta, dime la ¿¡¡ocultarías!!? ─ Kaliza, por favor ─ digo para calmarla.   ─ ¡¡Kaliza nada!! Estoy cansada de que todos quieran llegar y ¡decir soy bueno! Luego se quiten la máscara y muestren su verdadero ser. Y no creo el teátrico de hace un momento, no creo que en verdad quieran a esas chicas para algo bueno, de esas familias nada bueno se puede esperar y es una lástima que ustedes sean parte de ella, porque en verdad que les tomamos aprecio. ─ mi hermana esta verdaderamente enojada, esta cegada por su dolor, por tantos recuerdos, no sé en qué momento cambio su emoción por abrazar a su hermano, ahora lo quiere es matar...   ─ ¡Dices que somos tan canallas de entregarlas! ─ por la contracción en el rostro de Antoine, sé qué las palabras de Kaliza no le gustaron para nada ─ ¿Piensas que, somos capaces de algo tan vil? ¡¡Daría mi vida a cambio de la de ella!! ¡¡Jamás permitiría que mi padre la tocara!! Si ella quisiera seguir en el anonimato, cumpliría su petición. ─ cruzamos miradas con Varick al ver la discusión en la que este par se enfrascó.   ─ ¿¡¡Qué serias capaz de hacer por ella!!? ─ ¿Qué diablos quieres que haga? ¿no ves que está muerta? ¡¡muerta, maldita sea!! Que parte de eso no entiendes ─ por favor Kaliza ya basta ─ dice Varick al ver las lágrimas brotar de los ojos de un enojado y dolido Antoine.   ─ Muchachas no sé qué es lo que ustedes quieren lograr con todo esto, pero es mejor que se retiren, ya es suficiente con el dolor que estamos viviendo. No creo justo aguantar también sus reproches. ─ en eso tiene razón Varick, suspiro cansada de esta situación, tengo la seguridad de que no nos están mintiendo. Así que decido participar de está amena conversación   ─ Debemos calmarnos un poco, no creo que ninguno de nosotros merezcamos esto. Kaliza, yo más que nadie entiende tu dolor, pero está no es la manera de decir las cosas. ─ me acerco a ella y tomo sus manos, en lo que le pido que se calme, por los chicos, por ella, por mí. ─ está bien ─ contesta entre un suspiro.   Veo a Antoine tomar un trago, está ofuscado por las palabras de Kaliza y el cambio que ha tenido toda esta situación. Por mi parte no sé cómo retomar de nuevo el tema, pero debo confirmar algo, así que decido hablar.    ─ Me gustaría saber, si tuviesen la oportunidad de hacer algo por sus hermanas ¿qué harían? ¿podrían respetar la decisión de no pertenecer a su familia?   ─ Si tan solo tuviera un minuto con ella ─ veo como mi hermano toca la urna y ríe melancólico y agrega ─ la abrazaría y le diría que soy su sirviente, así sabría que todo lo que ella me pida, se lo cumpliría y si su decisión es no volver a la manada, así será, pero qué no se aleje de mí, es lo único que pediría ─ doy una mirada a Kaliza junto a un amague de sonrisa. No podría sentir más orgullo por tener el hermano que tengo.   ─ Yo solo pediría que no fueran sus restos los que están en esa urna, solo así podría contestar tu pregunta. No puedo solo imaginar algo que no es real. ─ pero, aun así, podrías respetar su decisión. ─ agrego, no como pregunta, pero si como petición. ─ La amo demasiado como para jugar con eso ─ Antoine es un hombre muy difícil, así que mejor acorto el espacio en señal de comprensión. Estoy por llegar cuando mi hermana interviene. Acá vamos de nuevo…        ─ ¡¡Contesta!! ¿Tienen la certeza de que en esos cofres en verdad están sus hermanas? ¿acaso son tan estúpidos para creer lo primero que les dicen? ─ Kaliza, ¡cálmate! ─ intervengo al ver que de nuevo pierde la cordura y señala con rabia esos cofres.   ─ ¡¡No tengo porque contestar nada!! Total, no somo los únicos que las buscan y quieres saber que estaba dispuesto hacer por ella ─ veo muy ofuscado Antoine, su pecho se expande por la pesadez de su respiración. Da pasos cagados de ira y se posa frente a una caja fuerte, solo veo que toma una carpeta.   ─ ¡¡Ahí esta lo que estuve dispuesto hacer por ella!! ─ el golpe de la carpeta al caer en la mesa, hace que me sobresalte...   ─ Les quiero explicar algo primero ─ dice muy calmado Varick, él es alguien que no demuestra fácilmente sus sentimientos, pero su mirada refleja la tristeza que lleva en su alma  ─ en esta ciudad, es en la única que revelamos los nombres de nuestras hermanas, así como nuestro linaje, pero todo tiene una razón ─ veo duda en sus palabras, sé que no confía del todo en nosotras ─ un día llegué a casa y mi padre estaba reunido con el Alfa de Francia, o sea el padre Antoine ─ su señalamiento hace que una pregunta salga ─ ¿qué es lo raro?   Sé qué es una pregunta simple, pero no veo realmente lo importante de ese encuentro, los Alfas acostumbran a reunirse con los de cada país, así que las explicaciones de Varick no me aportan mucho, o eso era lo que yo pensaba...   ─ Yo participe en esa reunión ─ la pausa después de esa confección, hace que quiera saber más del tema ─ prosigue ─ le insisto.   ─ Ese día me entere que ellos compartían el mismo interés de borrar toda información de sus hijas. En un principio mi padre pidió la ayuda de otros Alfas, pensé que lo hacía porque ella le importaba ─ Su risa indica que se sintió tonto al creer en esas cosas. ─ pero me equivoqué, él no quiere a nadie, el sol…   ─ Para Varick ─ la forma tan cruda con la que Antoine da la orden que se calle, me confirma que dudan de nosotras.   ─ No veo porque debamos dar explicaciones a están señoritas, es mejor dejar así ─ un silencio incomodo se instala en el lugar, veo que Kaliza desea intervenir y no dejo que ella hable.   ─ Nosotras venimos de ese lugar ─ digo mirando las urnas, mis palabras salen como susurros, pero debían saber….   ─ ¿Crees que no lo sabía? ─ la pregunta con tanta burla de Antoine, me desconcierta. ─ No crean que nuestro encuentro fue casual. Vimos sus fotos en ese lugar, solo queríamos saber si las conocieron, si nos podían hablar de ellas, pero veo que no saben nada ─ las últimas palabras las arroja de manera tan lenta y silenciosa, que logra sacar un gesto de culpa en el rostro de Kaliza.   ─ Cuando me presente ante Varick, él me conto los planes que tenían para nuestras hermanas, los nuevos planes ─ deja de tomar ─ digo frente a un desesperado Antoine.   ─ Ellos dieron la orden de matarlas ─ esa última palabra me atravesó los huesos. Nos botan cuál basura y no contentos con eso nos querían muertas ─ ¡malditos! ─ sin pensar deje salir mis palabras cargadas de odio, Varick solo asiente con un movimiento de cabeza y un mohín.   ─ Por eso nos adelantamos ─ suelta mi hermano tomado la carpeta. ─ acá está toda la información que existe de ellas, por más que busquen algo no lo hallaran… pero no sirvió de nada borrar todos los datos de cada país al que fueron llevadas antes de traerlas acá, total lograron lo que tanto querían ─ cada parte de mi quiere grita que debo hablar, que es momento de aclarar las cosas ─ deben ─ las palabras de Antoine no me dejan continuar.   ─ Ahí está la prueba de lo que estábamos dispuestos hacer por ellas. En esa carpeta está la información que los malditos matones a sueldo buscaban ─ la forma tan brusca en la que deja salir las palabras y esa sombría mirada, hace que su imponente figura dé temor, un temor que a Kaliza no le importa, solo corre y lo abraza susurrando un apagado lo siento. ─ trate de hallarla antes, quería que ella fuera libre de decidir qué hacer con su vida ─ se aferra a la cintura de Kaliza ocultando su rostro en el cuello de mi hermana.   ─ Yo solo quería protegerla ─ ver la forma en que rompe en llanto abrazado a Kaliza, me quiebra a un más. 
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