Su mente seguía en blanco, no recordaba nada antes de ese accidente, aunque haya dormido al despertar seguía preguntándose la razón de que pareciera como si no hubiera tenido vida. Tener un primo, con quien pareciera que se llevaba bien era lo único que le hacía sentir tranquilo, pero debía comenzar a pensar cómo recuperar esa memoria que tenía perdida. Ahora se encontraba en una oficina junto a un hombre no muy mayor pero se notaba que era bastante importante para el lugar, su manera de vestir lo hacía ver como el de mayor poder dentro de la oficina, cosa que en el momento de presentarse no le había quedado dudas de ello. - Buen día, mi nombre es Chris, vengo por la entrevista. – Saluda extendiendo el brazo para estrechar sus manos. - Como esta joven, mi nombre es Mario. Marco m

