Han pasado varias semanas, tanto para Leo como para Chris era imposible que sus sentimientos no crecieran por la otra persona, el estar juntos todos los días no los ayudaba, lejos de ser algo bueno el amor que se tenían se estaba convirtiendo en una carga pesada que llevar todos los días. Aunque Leo conversaba con su guardián ya nada era lo mismo y Chris lo notaba, pero no quería agobiarlo con tantas preguntas que tal vez este no estuviera de acuerdo en responder. La madre de Leo había llamado en ocasiones haciendo que éste de alguna manera se sintiera contento de que no lo haya olvidado. Pero la conversación no duraba más de media hora, pero era suficiente para alegrar su corazón. En el trabajo era bueno, su labor cada vez era mejor agradando a su jefe. Luego de un tiempo lo había puesto

