Pasaban los días y Chris se sentía desesperado, todos los días aunque se haya quedado en cada salida hasta que la última persona saliera no podía dar con Leo, se sentía frustrado, mientras más pasaba los días más sentía curiosidad de conocerlo, Marco era el único que iba a la área de archivos, y las escasas veces que fue a la oficina también era Marco el que lo recibía, Leo siempre se encontraba con el sr. Mario dentro de su oficina, lo máximo que pudo ver fue su silueta por la puerta de vidrio de la oficina que mantenían cerrada. Pero con el solo ver su figura hacía que su corazón latiera con fuerza, esto hacía que sus ansias por verlo cara a cara aumentara. Había pensado pedirle ayuda a su primo, ya no encontraba manera de conocerlo sin que alguien lo ayudara, así que quien mejor que Mar

