"La conexión telepática entre dos seres, como los Changers, no es simplemente un medio de comunicación, sino una experiencia profundamente íntima. En esos momentos de enlace, no solo se comparten pensamientos, sino también emociones crudas, memorias y fragmentos del alma. La intimidad física que comparten en un vínculo telepático no se limita al cuerpo; trasciende hacia un plano donde los deseos, miedos y anhelos se entrelazan. Es una conexión tan visceral que puede ser embriagadora e incluso peligrosa. En el éxtasis de un momento compartido, es fácil perderse, olvidar dónde termina uno y comienza el otro. Pero también es en esa vulnerabilidad donde se fortalece el vínculo, donde dos seres se fusionan en un nivel que ningún otro podría comprender. Esta fusión puede ser eterna, pero también

