Aaron Después de pasar una noche con Leah, me siento el hombre mas miserable del mundo, porque por mucho sé que fue una despedida, una que dolió como el demonio. No se que voy a hacer. Al día siguiente llego a la oficina a las 8 de la mañana. Caroline ya me espera en mi oficina. —Ya no vendrá—Me dice tranquila, aunque se refleja la tristeza en su rostro, nunca pensé que para Caroline tener a Leah aquí era algo importante. —Lo imaginé—Le digo sirviéndome un vaso de whiskey, y sirviéndole uno a ella —¿No crees que es muy temprano? —Me dice cuando se lo extiendo —Yo no he dormido, y lo necesito mas que nada ahora—Le digo encogiéndome de hombros, ella solo me mira un segundo y toma el vaso —¿Por qué brindamos? —Me pregunta sonriendo —Por Leah, y por mi hijo—Le digo, chocamos los vasos

