Capitulo 8

1626 Words
Mi mañana inicio con el golpeteo de mi puerta, estaba tan profundamente dormida que la única que escucho los golpes en mi puerta fue Sarah. Sentí como Sarah me sacudió con sus pequeñas manos interrumpiendo mi sueño —¡Despierta ya hay alguien tocando la puerta! —Exclamó. —Por qué no la abres tú estoy muy agotada —Mi cuerpo se sentí exhausto y adolorido por el suceso de anoche. —Tu muy bien me has dicho que no le abra la puerta a extraños así que abre tú, la adulta aquí eres tú —Observe como frunció el ceño y cruzó sus brazos. Me levanté la cama como un zombie, quite el seguro y mire por el ojo de la puerta a ver de quién se trataba seguro era Gladis con sus quejase. Mi cuerpo se torno tembloroso al observar que quienes tocaban la puerta eran un par de policías. —¡No puedes ser! Seguro lo maté y vienen a arrestarme. —Me coloque de espaldas a la puerta con las manos en mi cabeza por la desesperación. Sarah preocupación —¿Qué sucede? ¿Por qué estás nerviosa?. —Vete a la habitación y si no te llamo llama Daniela para que venga a buscarte. Ella se asusto y fue corriendo al cuarto. Los policías seguían tocando la puerta y estaban tan impacientes que comenzaron a llamarle. —Señorira Williams sabemos que está aquí, salga por favor. Mi piel se erizó al escuchar esas palabras, respiré profundo y abrí la puerta. —Buenos días señores, sí qué sucede? —Dije disimulando mis nervios. —Buenos días señorita, soy el detective Griffin y el es mi compañero el detective Cárter y venimos hasta a tomar su declaración sobre lo sucedido a anoche. Sentí un gran alivio al saber que no iba a arrestarme. —Un momento —Les di una sonrisa. Fui hasta la habitación y me dije a Sarah que podía salir. Me dirigí a la puerta de nuevo para atender a los policías. —Les molesta si me toman la declaración afuera? Es que no quiero que mi hermanita escuché lo que les voy a contar. —Por supuesto, no hay problema —Dijo el detective Griffin. Salimos hasta una plaza que está justo al frente de la residencia dónde vivo. —Cuéntenos ¿Cómo sucedieron los acontecimientos? —Preguntó el detective Cárter. Respiré profundo y les conté detalladamente todo lo sucedido la noche anterior. —Muy bien, gracias por su tiempo, con todo este material que nos ha dado procederemos a arrestar a su agresor, que tenga buen día. —Los dos detectives me dieron una sonrisa y luego se marcharon en su auto. a mi casa y Sarah empezó a invadirme con sus preguntas. —¿Qué sucede? ¿Por qué vinieron esos oficiales? — Preguntó enmarcando una de sus cejas. Mi instinto de hermana me vio obligada a mentirle a Sarah pues no quiero que se preocupe por mi, por lo que sucedió anoche, no puedo decirle a una niña de siente años que la anoche dos tipos me golpearon e intentaron violarme. Doy gracias a Dios porque Sarah no haya notado los , ya que lo cubrí con mucho maquillaje antes de irme a dormir y por suerte no se cayó. —No paso nada solo era la policía haciendo preguntas a todos lo inquilinos para saber si no hemos visto a algún sospechoso rondando el área. — Me encogí de hombros tratando de disimular. Fui a la cocina a prepara el desayuno para las dos y le preparé hot cakes a Sallie para llevarle al hospital, aunque se que allá le garantizan más tres comidas, sin embargo se alegrará mucho por el detallé. Mientras me encontraba preparando la comida me preocupe por Sallie, anhelo que pronto éste aquí con nosotras, necesito que los doctores hagan todo lo posible para que se recupere. El día de hoy irá la pediatra que me recomendó el doctor para examinarla, espero que todo salga bien. Dejé de perderme en mis pensamientos y terminé de preparar el desayuno y los hot cakes de Sallie. Me preparé lo más rápido posible para no llegar tarde al hospital, le prometí al doctor Cavalieri que estaría temprano allá. Será algo incómodo verlo, pues ayer me comporte como una grosera frente a él. Revisé el teléfono y eran las 9 de la mañana, me despedí de Sarah y fui a la parada de bus más cercana. El bus no tardó mucho en llegar, solo espere dos minutos, fue fácil tomar asiento pues el bus estaba vacío. El bus me dejó justo al frente del hospital, caminé rápidamente. Entré a la sala de esperas, como la mayor parte del tiempo se encontraba repleta de gente. A la distancia ví a una hombre apuesto caminar por los pasillos, era él, me quedé observando al doctor Cavalieri mientras caminaba para dirigirme a hablar con el vigilante para 0oder pasar y sin darme cuenta tropecé con el vigilante y de un momento a otro me encontraba tirada en el piso siento la burla de hospital, por suerte el se encontraba lo suficientemente lejos como para no notar mi torpe caída. —¡Oiga! ¡Tenga más cuidado! —Exclamo el vigilante tratando de ayudarme a levantarme del suelo. Me sentí apenada, todas la miradas estaban sobre mí, observé a alguna que otra enferma burlándose de mí. En esto solo quería que me tragara la tierra. —Discúlpeme señor, le pido mil disculpas, me distraje un poco —Sentí cómo mis mejillas ardían de la pena. —Ni se preocupe solo tenga más cuidado ¿Qué se le ofrece?. —Vengo visitar a mi hermanita —Dije dándole una sonrisa algo nerviosa. —Claro, estamos en hora se visita pase adelante y no se caiga de nuevo —Dijo riéndose. Le sonreí y camine por lo pasillos del hospital hasta encontrar su habitación. La puerta se encontraba cerrada así que la toqué varias veces, hasta que escuche una grave voz detrás de ella. —¡Adelante! —Dijo quien supongo es el Doctor Cavalieri. Tomé el picaporte de la puerta y la abrí, asome mi cabeza y lo primero que vi fue a Sallie divirtiéndose con él Doctor. —¡Buenos días! —Dije sonriendo. —¡Buenos días! —Dijeron los dos al unísono. —Vaya se la llevan tan bien que están sincronizados —Dije riendo un poco. Los dos empezaron a reírse. Mis ojos se enfocaron en Sallie, el día de hoy se ve radiante, la noto con más color en su piel y más animada. Eso me alegra mucho. —¿Como estás Sallie? Te traje algo rico —Revise mi bolso para sacar un recipientes con los hot cakes que le preparé está mañana. En el momento en que saque el recipiente con el se salió una hoja y luego recordé que Sarah me había enseñado un dibujo que hizo para que se lo entregara a Sallie. El Doctor al ver que la hoja doblada cayó al suelo la recogió y me la entregó. —Gracias —Dije amablemente —Bueno ahora son dos sorpresas. Le entregue la hoja y el recipiente. Note la emoción de Sallie al ver las sorpresas. —¡Muchísimas gracias hermana, eres la mejor! —Dijo con una sonrisa de par en par. —Me alegro que estés feliz Sallie —Dijo el apuesto doctor a mi lado. —Yo me tengo que retirar señoritas, nos veremos pronto… Y Lilith sería un placer para mí volver a cuidar a tu hermana está noche, espero que cuando la visita termine nos encontremos en la cafetería, tengo que hablar contigo —Dijo con tanta confianza que mi corazón se aceleró de inmediato. —O-ok —Tartamudee. — Allá nos vemos —Mis manos empezaron a temblar. —Me alegro que este hayan gustado nuestros regalos —Le dije a Sallie. —Si, tus hot cakes están muy buenos —Dijo con la boca llena. —Veo que te la llevas muy bien con el Doctor —Dije disimulando. —¿De casualidad no te ha contado nada sobre mi? —Espero que no le haya contado lo de anoche. —No, solo me dice eres muy linda, solo eso, de resto hablamos de cosas que me gustan, es muy divertido, deberías salir con él —Dijo con una sonrisa pícara y guiñándome un ojo. —¡Estas loca! —Rodé mis ojos —El jamás se fijaría en alguien como yo mírame, el solo quiere ayudarnos a pagar tus medicamentos y ya solo eso —Comenté. —Pues el parece estar muy interesado en ti —Dijo encogiéndose de hombros mientras masticaba los hot cakes. —Claro que no, solo estás malinterpretado las cosas, mocosa —Dije jugueteando sus nariz. —Cambiemos de tema, este ya me aburrió, ¿Cómo te sientes?. —Me senté en una silla que está al lado de su cama. —Por ahora estoy bien —Dijo. —¿Como está Sarah? —Se nota que la extraña. —Sarah ha estado preguntando mucho por ti, te extraña mucho, así que más te vale que te mejores pronto porque te queremos ya. —Le di una sonrisa ladina. Y así se nos pasó el tiempo bromeando y haciendo preguntas hasta que el tiempo de visita culminó. Me pareció un poco extraño que la pediatra no haya venido hoy pero seguro vendrá mañana. Me despedí de Sallie dándole muchos besos en si cara y le dije que vendría mañana temprano. Mientras iba en el pasillo me volví a topar con el doctor. Se paró frente a mi —¿Vamos a la cafetería? —Si —Dije nerviosa.
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