Capitulo 3

2637 Words
Baram . Tirado abajo del auto con uno de mecánicos hacemos los ajustes que tenemos que hacer antes de enviar el auto a la pista, tengo carrera en tres días y tenemos que ver todos los detalles, el jefe del taller es el que pasa mas estrés, y el esta viendo los seguros del asiento con mi papá. —Para allá. —Dale. —los dos giramos la llave porque tiene que estar apretadísimo—. Hijo de puta que esta duro... Listo, salgamos de aca que me duele el cuello. —Vas a tener que ir a un masajista. —salimos de abajo del auto en unos carritos—. Vimos que va a haber tremendo viento y tu estrés me deja sordo de tantos gritos que das, el comunicador se satura y no entiendo nada. —Es que el viento me da bronca y me vuelvo loco. —Y bueno, lleva paciencia asi no se me sale el capot de nuevo. —No vuelvas a decir eso que de milagro saliste de ahi... Si que Dios te ama pendejo. —riendo me sueno el cuello—. Bien, ahora viene el pintor y hace el nuevo logo. —Lo traje, mi hermano me lo armó enseguida. —voy a la computadora asi lo imprimo para el pintor. —¡A ver qué hizo!. —imprimo el dibujo de todos los ángulos, Farik me hizo todos los diseños porque ese es un requisito con los sponsor, poner nosotros donde quedan los logos, porque no van a decir en el parabrisas y nosotros dar el si porque ponen plata. —Nooooo, quedó tremendo. —Siiii, le dije que cambie sutilmente el color a mas violeta rosáceo que es el color favorito de Iva, quedó bien bueno este. —Quedó tremendo asi, se ven todo los sponsor pero sin ponerlo feo el auto. —No serás el mejor piloto pero si el mas fachero. —todos nos giramos a verlo al jefe. —¿Qué te pasa puto?. —No se puede hacer un chiste ahora. —Lo dices siempre idiota. —Ay ya, prepara mate nene, dale que todavía quedan bastantes cosas. —sale corriendo cuando me paro a darle una patada y voy a buscar la pava, el taller esta completo porque estamos mucho aca, tenemos cuatro autos que deben funcionar bien, tengo dos mas que son los de practicas que les saco chispas y los tengo en casa porque mi papá me hizo una pista para practicar—. Baram ven aca. —voy enseguida. —¿Qué pasa?. —Sube, queremos ver el asiento. Hago todo lo que me dicen porque mañana temprano viajan y yo viajo en la noche con Ezem, al otro día llegan todos, los que no pueden viajar seguido son Oddette con Isaac ya que son jefes de coro, pero después mis papás con Iva y Fedo van a todos, Ezem con Fari se van turnando, los entiendo porque no corro todas las carreras en la misma pista, hasta es raro hacer dos carreras en el mismo lugar, cuando es asi nos vamos a acampar y aprovecho a hacer márquetin, pista, entrevistas, todo. . ................................ . En casa me afeito pensando a dónde la voy a llevar a comer, y pienso en algún discurso como Isaac le dio a mi papá, no voy a hacer ese ridículo porque Isaac es un imbécil que no tiene vergüenza, yo tampoco tengo vergüenza pero si soy calenton, y si el padre sale como mi papá creo que en vez de cohibirme me enojaría. —¿Bari?. —En el baño. —Iva entra sin golpear—. Nenaaaa, ¿si estaba haciendo del dos?. —¿Qué tiene?. —Búscame ropa mejor. —A eso venia, ¿a dónde la vas a llevar?. —Eso no importa, búscame algo tranquilo, neutro, que ella resalte. —Con el estilo que tiene es difícil no resaltar. —Por eso mismo, no quiero ni siquiera ir con un color igual. —Bien, blanco arriba y n***o abajo, simple. —Ahi voy. —me cambio y ella me busca las cosas que debo llevar, como la billetera, el celu, pañuelos de papel—. ¿Cómo estoy?. —Fachero. —Bien, cuando Felipe se te declare vamos a salir los cuatro. —se pone roja—. ¿Creíste que no me di cuenta?. —Bueno, yo me di cuenta que estas enamorado de Dai. —Muy enamorado la verdad, es extraño sentir estas cosas. —Es ley de la vida, en algún momento debemos pasar por estas emociones a no ser que tengamos algún problema. —busco una campera y la miro. —Listo, me voy porque me espera. —Bajemos. —vamos juntos y yo nervioso, la primera vez que salgo con una chica y todos lo saben. —¿Ya te vas hijo?. —Si, a las ocho quedé en buscarla. —Fedo esta cocinando y me mira divertida, Farik sale de la heladera sonriendo también con diversión, sé que estoy rojo, no hace falta que nadie me lo diga—. ¿Hasta qué hora tengo permiso?. —Hasta las doce, asi como le dije a tus hermanos, menos Harley porque se puso de novia cuando se fue... A las doce en punto, llegas un segundo tarde no sales mas y llegas antes no se acumula. —Que mala honda papá. —Ponme a prueba. —Obvio no. —le doy un beso aunque rie, voy con mi mamá que corta pan. —¿En qué auto vas hijo?. —En el chevy obvio. —Bien, mándame mensaje donde comen. —Si mami, voy avisando tranquila. —le doy un beso a las chicas y la mano a Fari que tira de mi mano hablándome a la cara. —No te las mandes porque nos acortan los minutos a nosotros. —Ey, no me amenaces. —Entonces llega a las doce justa porque la pagamos todos no solo tu. —salgo riendo porque es verdad, no hacen diferencia y la hacen, si uno se las manda todos castigados para que aprendamos, ya tengo veintitrés años, no sé si debería pedir permiso. —BARAM. —Felipe con Rocío esperan a un lado del auto—. ¿Cómo va?. —No los vi. —le doy la mano y un abracito a Ro—. Bueno, les tocó el ocho. —Si, espero que sea un lugar donde se come rico. —Donde ella quiera, no puedo elegir. —Bueno, vamos que tu papá me dijo que a las doce debemos estar aca. —Me lo dijo, mas mala honda. —Nada que ver, te cuida. —¿Y tu?, tienes mi edad y eres seguridad, lo tuyo es peor. —Nada que ver nene, mi papá es un tiro al aire nene, dale vamos. —voy nervioso a la dirección que me mandó, bajo sonriendo cuando sale, viene toda de azul, de arriba abajo de azul. —Hola, no sabia qué ponerme, es la primer cita que tengo. —Estas hermosa, te queda re lindo el color. —Gracias. —nos miramos fijo sonriendo—. ¿Vamos?. —¿No va a salir tu papá para hablar?. —Ah no, le dije que solo vamos a comer, si quedamos para otra cita ahi si. —¿Segura?, hablamos si quiere. —No, esta bien. —Vamos entonces, —le abro la puerta asi sube, esta con una mini pollerita, ella siempre usa polleritas, pantalones, en la iglesia no le dicen nada con eso—. Tu dime dónde quieres ir. —Mmmm, pensaba en los lomitos. —Uujjj que rico, pero no sé dónde queda. —la miro por como rie con ganas—. Sé lo que es lomito pero no sé dónde venden. —Yo te voy guiando porque no sé las calles. —Genial, no soy de salir, bueno, lo sabes. —Yo sé de ti lo que veo en las mañanas y cuando estas, pero tampoco mucho porque lo único que te veo hacer es estudiar o entrenar. —Soy un chico bueno. —Eso lo vamos a ver. —¿No confías en mi?. —Obvio que si, pero a la primera no se conoce a las personas. . ***** Daiana. . Caminamos al local tímidos, yo lo estoy y por la forma en la que se aprieta las manos sin saber qué hacer me dice que esta tímido, no sabe qué hacer, aunque camina bien pegado a mi. —Ahi es. —Mira, si seguimos saliendo podemos conocer varios lugares, —Me parece genial. —Nono, permiso. —me abre la puerta para que pase primera. —Gracias. —le deja abierto para unas chicas que entran y pasa lo de siempre, me miran riendo. —Bien, ¿Dónde te quieres sentar?. —Tenemos que esperar que nos acomoden, —Ah bien. —miro a todos lados sonriendo, moviéndome en mis pies y mi carterita adelante mío—. Estas preciosa Dai. —¿Si?. —Si, me encanta como te vistes, me re gusta. —A mi me gusta, muchos se burlan como estas chicas que pasaron, —las mira borrándosele la sonrisa—. No me importa, si en algún momento me importara ya no vestiría asi. —Bueno, ve sabiendo que conmigo no tienes que andar pensando que voy a avergonzarme o algo, a mi me re gustas y lo que te pones. —Ay gracias, —siento como la cara se me prende fuego—. Ahi viene un chico. —Bienvenidos, puede... Tu eres el del TC, Baram. —Baram se pone muy incómodo y el chico se re emociona—. ¿Me darías tu autógrafo?. —Eh si, pero me gustaría una mesa primero. —La que quieran. —¿Cuál quieres?. —Aquella. —Genial, ven. —de la mano me hace caminar adelante, me corre la silla asi me siento y el chico no se va. —¡Aca, aca fírmame por favor!. —Si. —Tengo la entrada para el domingo, estoy re emocionado, ya mañana nos vamos a acampar con mis amigos. —Uy que bueno, espero la pasen re bien y coman un buen asado. —cuando se va me mira sonriendo—. Eso no pasa seguido, tranquila. —Fue raro. —Si, aunque pasa y no tan seguido sigue siendo incómodo, con mis primos es diferentes, los siguen hasta los baños, eso si que es feo. —Chicos les dejo la carta y la casa les invita una entradita. —deja una tabla de quesos y empanadas sonriendo—. Encantados de que vengas, aca somos fierreros. —Nooo gracias, se re pasaron. —Que lo disfruten y quedo atento. —sonrio porque el muchacho sonríe con mucha alegría. —Disculpa. —Que va, esta emocionado de ver a un corredor y después ir a verte. —¿Vas a ir?. —Si me invitas si. —Te invito, quiero que vayas, te vas con mis papás que tienen un buen lugar donde se ven casi toda la pista, esta muy bueno. —¿Tu familia?, —¿Qué tiene?. —corta una empanada y le pone salsa. —Que soy la empleada. —muerde viéndome, no toqué nada aun, porque necesitamos la charla seria—. Mejor voy por mis medios, le digo a mis papás que me acompañen, porque va a ser incómodo, sentada con mis jefes y saliendo con el hijo, ellos sentados con la empleada que sale con el hijo, incómodo. —¿Por qué te rebajas asi?. —No me rebajo, es lo que soy, una empleada domestica. —saco la otra empanada haciendo lo mismo que él. —Eso no tiene nada que ver, uno no se fija en alguien en base de lo que trabaja, algunos si pero yo no, si no tienes metas en el futuro puede que si eso me moleste, pero después no me importa Dai, y espero a ti no te importe tampoco, porque si salimos tienes que dejar el trabajo. —Lo sé, —tomo jugo asintiendo. —¿Sabes cómo es todo?. —Si. —Dime. —Ay, esas confianzas. —No, de verdad, quiero saber si vas a aceptar lo que se viene. —Cuando oficialicemos dejo de trabajar, —sonriendo pone mas salsa a la empanada—. Comienzas a responsabilizarte de mi en demostración que puedes proveer una familia, comienzas a llevarme y traerme de todos lados, mis papás ya no ponen un peso mas en mi y sacamos turno para casarnos. —Genial. —me da tremenda risa que con mucha emoción sigue comiendo. —¿No te parece rara nuestra cultura Baram?. —Mmm no, ¿No te gusta?. —No, no es eso, sino que acabo de aceptar que voy a ser una mantenida, dependiente de ti y no me molesta y tu contento. —¿Creciste en el evangelio o llegaste de grande?. —Nací en el evangelio. —Yo igual, y esto es normal para mi Dai, a parte tu estuviste muchos años en casa, ves el ejemplo que tengo con mis papás, y de mi parte te espera eso, porque los veo, porque siempre me dicen, esto es asi, esto se hace asi, llevan casi treinta años juntos y es un proceso, hay cosas como no sé, el manejo del dinero desde el primer momento fue de mi mamá... Mi mamá siempre se encargo de nuestra higiene personal y mi papá de las tares de la escuela, llevarnos, traernos... Cosas asi. —Yo no quiero hijos enseguida Baram. —Uuhhh que bueno porque yo tampoco, me gustaría ir de viaje, todo un año de viaje... Come por favor, no seas un pajarito te pido. —Para nada como lo de un pajarito. —Entonces sírvete por favor. —saco una tostadita poniéndole salsa con cebolla—. No me gusta comer solo. —Bien, te voy a hacer arrepentir por eso. —me regala esa sonrisa hermosa que tiene—. Y dime, quieres que nos vayamos de viaje un año, ¿y tu carrera?. —Es un decir, gracias a Dios no es una carrera corta, hay pilotos de cincuenta años. —¿Hasta los cincuenta quieres competir?. —Nooo, hasta los cuarenta y nueve. —riendo tomos jugo—. Yo diría que pidamos mientras comemos. —Dale, no pasa nada, por ahi tardan en hacer lo que queremos. —miro la carta a ver que pido—. Bueno, quiero una milanesa a caballo con papas fritas y gaseosa. —Bieeennn... Yo una hamburguesa con papas. —pedimos enseguida y como despacito porque no sé qué decir—. Y dime, ¿con quién vives?. —Con mis papás. —¿Es casa propia o alquilan?. —Propia, mis papás cuando se comprometieron compraron ahi y hicieron una piecita y baño, hicieron la fiesta de bodas ahi y bueno, fueron construyendo y criando porque mi mamá quedó embarazada enseguida de mi. —asiente viéndome—. Y ya. —Eres muy amiga de Dai. —Si, encima somos vecinas... Bueno, éramos porque ella se fue a alquilar, pero somos primas y amigas, medianamente de la misma edad y vecinas, nos criamos juntas, como uña y mugre. —rie tentado—. A ti te vi muy amigo de Adiel. —Con él somos amigos, no de esos que nos vemos a diario, pero si nos escribimos y cuando los dos podemos salimos a comer, él va con su mujer y ahora te voy a poder llevar. —Genial, salida de cuatro esta genial, nunca fui a una pero deduzco que esta bueno. —Yo igual. . .
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