Capítulo veinticinco Habían pasado dos semanas desde que salí del hospital. Por las noches dormía con el polo de Alex que aún guardaba su olor. Me sentía tan sola, tenía un agujero en mi corazón. Quería estar a su lado y no podía esconder eso aunque lo intente. Si tan solo pudiera volver el tiempo atrás... Es doloroso saber que la persona que quieres solo ha jugado contigo. Es doloroso tener durante todo el día una falsa sonrisa en el rostro y por las noches callar tus sollozos con la almohada. Nuestro primer beso, aun lo recuerdo claramente, es algo que mi memoria no deja partir. Volver atrás y evitarlo, quizás eso hubiera sido mejor, Quizá hubiese evitado esto. No merecía ese trato, no lo merezco. Talvez fue culpa mía el enamorarme, el pensar que te quedarías, El pensar que eres «E

