INSOPORTABLE, DE REGRESO AL TRABAJO

1106 Words
Con dos nuevos enemigos más para Ersaí que Lucrecia añadió, Ersaí descansa del dolor de cabeza, y se sienta a terminar la comida de Filomena, y piensa en lo que pasó, y dice: — ¡Esa Lucrecia está loca! En la noche, luego de atender a sus hombres, Lucrecia va de nuevo hacerle brujería a Ersaí, y este le duele la cabeza de nuevo... En casa de Filomena, todos están en la mesa cenando. Cuando Justin ve de reojo a su mamá, y no le hace caso a lo que le dijo en la tarde, y estando en silencio sus padres, el aprovecha, y le expresa a Alfredo: — ¡Papá! — ¿Sí? Filomena mira a su hijo seriamente, como queriéndole decir que no diga nada, pero este no le importa, y le dice a su padre: — Hoy paso algo terrible con el vecino. Alfredo para de comer, y mira a su hijo, preguntándole: — ¿Cuál de todos los vecinos? Filomena pone su mano derecha en la cabeza. Cuando Justin le responde a su padre: — El vecino de las manos vendadas. — Ah, Ersaí. — Ese. — ¿Qué paso con él? — Violó a la vecina Lucrecia. Estupefacto, Alfredo pega el grito, diciendo: — ¡¿QUE?! Filomena pega un golpe en la mesa con su mano derecha, diciéndole a Justin: — Ersaí no la violó, y ahora recibirás tu castigo por inventar cosas. Alfredo no deja que Filomena castigue a Justin, diciéndole: — ¿Porque lo vas a castigar? — Por mentiroso y chismoso. — Tu estabas callada con eso, ¿porque será? ¿Sera que te gusta ese? — No digas tonterías, tú eres mi esposo, mejor no sigamos alegando. — No quiero que le des más comida a ese hombre, no quiero que vayas a esa casa... En casa de Martha, Ersaí en medio de su dolor de cabeza, escucha el alegato de la casa de Filomena, y dice: — Puede ser que estén alegando por lo que sucedió en la tarde... En seguida, Ersaí se pone nostálgico, y se sienta en una de las sillas preferidas de su tía Martha, y dice: — ¿A qué hora me ha pasado tantas cosas?... necesito arreglar mi vida, porque todo comenzó esa noche que caí cogiendo ese dinero... 2:20 am, Lucrecia enciende su equipo de sonido a todo volumen, y pone los bafles hacia la pared de la casa de Ersaí. Haciendo que este y otros vecinos se despierten inmediatamente... Con sus dos manos en su rostro, Ersaí se sienta en la cama, y dice: — ¿De dónde viene este sonido? De inmediato, Ersaí se levanta de la cama, y va para la sala... Muy aburrido y exaltado por la música en alto volumen, Ersaí abre la puerta de su casa a esa hora, y confirma que es Lucrecia, y entra de nuevo a su casa, y dice: — Esto lo hace de aposta, que señora tan insoportable... Veinte días después, Ersaí soporta a la vecina con sus estragos en las madrugadas de altos sonidos, y sus brujerías, mientras Filomena a escondidas de su marido y de su hijo, le dio comida a Ersaí, y aprovechando que ya no le duelen sus manos; se va a retomar su trabajo a la bodega... Ersaí llega temprano a la bodega, y Jair y Frey lo ven desde lejos y se alegran al verlo, y lo saludan preguntándole como están sus manos. Cuando este les responde: — Ya están mucho mejor, ya no me duele. Frey le expresa a Ersaí: — Que bueno amigo, acá te estábamos extrañando. — Ya estoy aquí. Ersaí no ve por ninguna parte a Alonso, y le pregunta a Jair y a Frey: — ¿Dónde está Alonso? Frey y Jair se ven las caras. Frey le responde a Ersaí: — No sabemos, así como llegó se fue. Sorprendido, porque Alonso le caía muy bien, Ersaí dice: — Oh, Alonso... Jair le expresa a Ersaí: — Quien sabe Alonso regrese. — Ojalá, sí que me va hacer falta. Frey les dice a los dos: — A todos nos va hacer falta. Hugo llega en ese momento, y abraza y saluda a Ersaí al verlo más recuperado, y después de conversar un rato con él, lo pone a trabajar, pero con cosas un poco más livianas... Horas después, Hugo invita a todos sus muchachos a comer al mismo lugar donde siempre comen... Después de reanudar su trabajo y de comenzar acoplarse con sus amigos, Ersaí piensa para ir al barrio... Minutos después, Ersaí llega al barrio y ve que Orlando lo mira mal, y dice en voz baja: — Lo que ha hecho Lucrecia no tiene nombre. Ersaí trata de irse caminando más rápido a la casa de su tía Martha para que no lo vea Lucrecia. Cuando un vecino que pasa por La calle le alcanza a decir: — Te salvaste que la policía no te agarrara, violador. Enojado, Ersaí se da la vuelta, pero piensa, y no le presta a tención, y entra a la casa. Cuando escucha el equipo a todo volumen de Lucrecia, y dice: — No puede ser... debe ser que escuchó eso que dijo ese señor, oh... que mujer tan desagradable e insoportable, a donde vine yo a parar... Ersaí se concentra, y no presta atención al ruido que hace la vecina, y camina hacia la cocina, y siente temor de nuevo al ver que tiene que cocinar, y dice: — No tengas miedo Ersaí, solo vas a cocinar unas papas y arroz... En ese momento, Ersaí se pone manos a la obra, y se pone a cocinar sin ningún percance... Filomena esta enloquecida con el ruido que hace de adrede Lucrecia, y piensa en Ersaí, y luego le dice a su esposo: — No aguanto más a esa mujer, esa música así tan fuerte es para molestar a los vecinos, voy para allá. — No te metas en eso. — Necesitamos descansar de ese ruido. Ya lleva mucho tiempo así. — Pero que la detenga otro vecino, no nosotros, no quiero tenerla de enemiga. — ¡Alfredo! — ¿Qué? — No sabía que le tenías miedo a Lucrecia. — Yo no le tengo miedo, yo soy un hombre prudente. Filomena ya no le dice más nada a su esposo y se va a su habitación, sin que la vea su hijo ni su marido, y llama a la policía... Ersaí termina de cocinar y se sirve su arroz con papas sancochadas, y se sienta en el comedor, y comienza a comer, mientras la policía llega a casa de Lucrecia...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD