Sexo De Celebración Callum se encontraba en su despacho, el ritmo de su corazón todavía elevado por la adrenalina de las últimas semanas y la preocupación constante por Aurora y su hijo. Tomó el teléfono con mano firme y marcó rápidamente el número de la Dra. Albright. No era común que pidiera consejos médicos sobre algo tan… personal, pero no podía resistir la curiosidad y el impulso de asegurarse de que no estuvieran haciendo nada que pudiera poner en riesgo al bebé. - Dra. Albright. - saludó ella con su tono habitual, calmado y profesional - ¿Cómo están? - Bien… todo está bien. - masculló Callum, aunque su mente estaba en otra parte - Escuche, necesito preguntarle algo que no pregunté en el último control. Es… es algo delicado. - Dígame, señor Whitaker. - respondió la doctora, con p

