Capítulo 31. Para todas las vidas

1271 Words

Savage apareció en la puerta de la cabaña justo cuando el sol empezaba a bajar. Aya, Ada y Gia seguían riendo por algo que Gia había contado sobre Peyton y los cachorros cuando el aire se cargó de su olor: bosque, sudor y ese aroma profundo que ya reconocía como suyo. Entró sin llamar, la mirada fija en ella. —Hora de irnos —dijo, voz ronca pero suave. Ada y Gia se miraron con una sonrisa cómplice. Gia se levantó primero. —Nosotras ya terminamos aquí. Cuídala, Savage. Ada le guiñó un ojo a Aya antes de salir. Cuando quedaron solos, Savage se acercó y le rozó la mejilla con los nudillos. —¿Confías en mí? —Siempre —respondió ella sin dudar. —Entonces ven. La llevó afuera. El bosque estaba en silencio, solo el viento entre los pinos. Savage se quitó la camiseta y los pantalones sin ve

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD