Capítulo 3: Los Preparativos
La mansión de Alexander Harrington se sumió en una atmósfera de actividad frenética. Con la cena de presentación a la sociedad detrás de ellos, Isabella y Alexander se embarcaron en los preparativos para su nueva vida como pareja. Los días se llenaron de decisiones sobre decoraciones, agendas apretadas y detalles que apuntalaban la fachada de su matrimonio.
Isabella, hábil en el arte de ocultar sus verdaderos sentimientos, se sumergió en la organización de la nueva vida que se estaba tejiendo a su alrededor. Cada elección, cada decisión, era una pieza más en el rompecabezas de esta unión peculiar. Aunque su corazón latía con la incertidumbre de lo desconocido, su rostro revelaba solo la serenidad que deseaba proyectar.
Alexander, por otro lado, se encontraba inmerso en una transformación propia. Su secretaria personal, Katherine, asumió el rol de coordinadora de eventos, asegurándose de que cada detalle estuviera en su lugar. Mientras seleccionaban el menú para el gran día, Isabella notó una chispa de determinación en los ojos de Alexander que no había visto antes.
Fue en una tarde soleada, mientras revisaban la lista de invitados, que la barrera de formalidad comenzó a desmoronarse. Sentados en el jardín, rodeados de flores y el suave susurro del viento, Isabella y Alexander compartieron risas genuinas. En ese momento, el contrato parecía olvidarse, y una conexión real se estableció entre ellos.
Isabella, sintiendo la necesidad de ser sincera aunque temerosa de las consecuencias, decidió abrir una ventana a su alma. "Alexander, hay algo que necesitas saber. Mi ceguera es una farsa. Puedo ver, pero..."
Alexander la interrumpió con una sonrisa comprensiva. "Lo sé, Isabella. He notado pequeños detalles, pero también he sentido que hay algo más entre nosotros. El contrato es solo una parte de esta historia, ¿verdad?"
Isabella asintió, aliviada de que la verdad no hubiera creado una brecha irreparable entre ellos. "Quería protegerme, encontrar estabilidad después de perder a mis padres. Pero contigo, algo cambió. No sé cómo explicarlo."
Alexander la miró con una mezcla de ternura y complicidad. "Quizás ambos estamos buscando algo más en esta unión. Algo que va más allá de un contrato o de las expectativas de la sociedad. ¿Te gustaría descubrirlo juntos?"
La propuesta resonó en el aire, creando una pausa cargada de significado. Isabella, sintiendo que se abría una puerta hacia lo desconocido, asintió con determinación. "Sí, Alexander. Descubramos qué hay más allá de este acuerdo. Quizás, en medio de este engaño, encontremos la verdad de lo que estamos buscando."
Los días previos a la boda se transformaron en un torbellino de emociones. A medida que los preparativos alcanzaban su punto álgido, Isabella y Alexander enfrentaron la expectación de sus invitados y la creciente sensación de que este matrimonio, que comenzó como un juego de apariencias, estaba evolucionando hacia algo mucho más profundo.
En la víspera de la boda, mientras la ciudad se sumía en el silencio, Isabella y Alexander compartieron un momento íntimo. Bajo la luz de la luna, se prometieron explorar lo que estaba más allá de las sombras y los contratos. La próxima página de su historia estaba a punto de desplegarse, y el destino les reservaba sorpresas que cambiarían sus vidas para siempre.