En ocasiones pienso que debí alejarme antes de que todo aquello comenzara afectarme. Vitya, era una cruel pesadilla para mi día a día. Podía ver su sonrisa delicada y sus mejillas sonrojadas. Podía decirle lo mucho que lo amaba y lo importante que era en mi vida. Incluso estar en la misma habitación que él, besarlo y tocarlo, sin embargo, siempre deseaba escapar de su lado. De alguna manera me estaba quemando en su oscuridad, en su forma tan inconsciente de amarme y aferrarse a mí, dolía seguir así. Dolía ver lo mucho que necesitaba aferrarse a algo, cualquier cosa y en ocasiones maldigo el momento en que le pedí que se aferrara y creyera en mí; me maldigo a mí mismo. — Vitya. Incluso susurrar su nombre duele. Incluso pensar que ha sido el amor de mi vida y de mis días; la obsesió

