CUARTA PARTE. EL CHICO DE LOS OJOS VERDES. Últimamente pensaba en ella, en mí… Últimamente darse por vencido no parecía tan malo, no importaba más; porque la verdad, no podía seguir soportando el peso de su amor. Todas las cosas que me hizo hacer. Todo lo que deje atrás por verla sonreír. Todo lo que ella me arrebató. Todo lo que yo le entregué sin decir nada. No quería dejarla sola. Yo… yo simplemente la amaba. Pero una parte de mí se ha quedado sin amor por ella, por mí esta vez… Otra vez. Ya no podía dar lo suficiente por nadie más, todo de alguna forma se había vuelto difuso; me había quedado solo de nuevo. Y esperaba… esperaba que estuviera en los brazos de alguien más, alguien tan gris como ella. Alguien que le pudiera dar el amor que ella no vio nunca en mí.

