— Es Kek ¿verdad? — Dylan observo a la humana, no se veía nerviosa, sin embargo, a él le temblaban las piernas, el lobo de Kek estaba enojado, exigiendo sumisión. — Si mi luna. — acto seguido el gran lobo apareció de entre los árboles, su rostro reflejaba su molestia y sus patas enterraban las garras en la húmeda tierra. — Si me disculpa. — fue lo último que dijo el beta de Kek, antes de salir casi corriendo. — Eres el segundo lobo más bonito que conozco. — dijo en un susurro Chloe, al tiempo que se perdía en los ojos del lobo, quien de un salto se fue sobre ella, cambiando en un segundo, para tomarla entre sus brazos y caer al suelo blando, teniendo la precaución de girar para que Chloe no saliera herida, así fue como la humana quedo sobre el cuerpo caliente y desnudo del Alpha Kek. —

