De pronto, un rugido tan grande que más parecía un trueno se dejó oír, y todo quedo en calma, fue entonces cuando las paredes de roca, que cubrían a la humana se desintegraron, solo para dejarla ver un lobo n***o de ojos celestes y motas rojas. — Padre. — dijo Kiyomi y Chloe abrió su boca con sorpresa, ¿Cuántos años tienen? Se pregunto, pero antes de pensar alguna cosa más, una mujer rubia de ojos celestes apareció allí. — ¿Me pueden explicar que provoco que mis nietos pelearan en mis tierras? — Chloe trago grueso, sus nietos, los tres locos que querían matarla eran sus nietos y los lobos que la protegieron también. — La humana. — respondió Dante, mientras apretaba los puños conteniendo la furia que le provocaba ver a un lobo en los brazos de su compañera, aunque fuera su pequeño primo,

