Mi jefe es gran fiestero y no iba a perder esa oportunidad de convertir el aniversario en una fiesta con baile. Llego la hora de despedir a los medios de comunicación ya que el no quería que fueran a publicar sobre el baile que tenía organizado con todo los empleaos de la compañía.
-Les agradezco a cada uno por su presencia el evento asta aquí llego. Le pido a cada uno de mis empleados y amigos que no se vayan que a ellos les tengo una sorpresa.
Cuando solo quedamos las personas que el pidió se encendieron unas luces de colores y se puso música para bailar. Hicieron el champán y el vino a un lado y pusieron otros tipos de venida.
-Está noche quiero que todos la disfrutemos sin preocuparnos el que dieran mañana, sean ustedes mismo por lo menos hoy olviden lo que son y piensen que son un grupo que solo se quiere divertir. Aaa una cosa más bailen asta el amanecer porque mañana no se trabaja.
Todos empezaron a gritar y aplaudir.
Vi cómo las mujeres rodeaban a mi jefe y con todas bailaba.
-Sofi, estás bien.
-Si Yaki.
-Segura ? Te ves incómoda.
-Lo único que quiero es largarme de aquí.
-Hey disfruta por lo menos una ves en tu vida, ven tómate un trago h baila por lo menos conmigo.
Cuando me a cabe el trago se a cercó una compañero del trabajo se llama Erik y es el gerente de relaciones públicas.
-Señorita Rey me concede esta pieza.
-Claro de si señor paz.
-Solo dime Erik, me haces sentir viejo con el señor, tutéame con confianza.
-Jajaj ok Erik, tu también puedes hacer lo mismo.
Estaba feliz bailando, nunca había tenido tan cerca a Erik, su aroma era deliciosa, era amable y me hacía reír con sus ocurrencias. Cuando de repente.
-Erik me devuelves a mi secretaria.
-Si señor, con permiso.
-Disculpe que fue eso.
-El que Señorita Rey o te pude decir Sofía como lo hacía el?
-Si usted quiere dígame señorita, Sofía, Sofi o cómo demonios quiera. Total esta es la última noche que le aguanto su mal genio.
-Que raro hace unos minutos estabas feliz de la vida bailando con ese payaso y solo me acerqué y te pusiste histérica.
-Si verdad que raro hace poquito usted estaba rodeado de mujeres y bailando con todas ellas.
-Jaja te molesta que baile con ellas y no contigo?
-Me molesta que usted se divierta y no deje que yo lo haga, no entiendo cuál es su afán de arruinar la última noche que tengo para compartir con mis compañeros.
-Quiero divertirme contigo y que tu te diviertas conmigo.
-Ya no quiero divertirme con nadie, quiero ir me a mi casa así que con permiso.
Me di la media vuelta para ir me cuando sentí que me sujeto del brazo, mi corazón empezó a palpitar con más fuerza al sentir cómo se acercaba a mi oído.
-Quédate y baila conmigo por favor.
-Jefe, que pretende con todo esto? Me está volviendo loca, que quiere de mi?
-Pretendo bailar contigo, y quiero tenerte cerca mío. Crees que eres la única que se volverá loca ?
- Creo que si, usted está noche se a portado muy extraño, me ha dicho cosas que no se que busca con decirlas.
-Creo que me gustas y cada minuto qué pasa no soporto la idea de que te irás.
Sentí que era un sueño sus palabras hacían eco e mi mente (me gustas), lo observé por unos minutos sin decir nada, la verdad me dejó asta sin palabras, no quería arruinar ese momento donde nuestras miradas estaban fijas.
-Entonces te quedas a bailar conmigo?
-Si lo haré.
Desde ese instante no nos separamos, el no quiso bailar con nadie más, bebimos asta perder la cuenta de cuánto tragos llevábamos. La fiesta termino tipo tres y media, los dos andábamos borrachos, mejor dicho todos estábamos en ese estado. No hubo quien se librara.
-Que estás haciendo?
-Llamare un taxi.
-Que taxi y que nada yo te llevo.
-Es mejor que nos vayamos en taxi los dos, esta muy borracho para manejar.
-Yo puedo, ya verás que si.
-Aaaa si, a ver dígame cuantos dedos ve?
-Miro dos.
-Que raro yo también veo dos pero se que solo levante uno.
-Te haré el cuatro para que veas que si estoy bien.
-Jefe levántese ya ve que se cayo.
-Es que me empujaron.
-Jefe todos están aparte usted se cayo solo, mejor llamo el taxi.
Cuando íbamos en el taxi me fui para un lado a caer en las piernas de mi jefe y me dormí.
-Sofía levántete que llegamos.
Nos vayamos del taxi.
-Donde estoy.
-En tu departamento.
-Aquí no vivo yo.
Hay si es cierto aquí viví yo, el taxista me pregunto que donde vivía pero yo pensé que me preguntaba por curiosidad. Ahora entiendo que era para irnos a dejar.
-Jefe usted se pasa. Ahora cómo me iré?
- Té tocará quedarte porque por suerte había taxi a esa hora.
Entramos a la mención, era primera ves que iba a su casa, me senté en un sofá porque ya no aguantaba estar de pie.
-Sofía puedes preparar café si gustas.
-Me duelen los pies, quiero dormir y levántense en tres días.
-Ok vayamos donde te quedarás.
-No puedo levantarme sintió que todo da vueltas.
-Ven te ayudo. El quiso agarrarme de la mano para ayudarme a levantarme pero los dos estamos en el mismo estado y en ves de ayudarme cayó sobre mi. Su boca rozó la mía pero no me beso yo lo rodeé con mis brazos.
-Disculpa no quise lastimarte.
-No lo ha hecho. No se mueva quede se un rato así, quiero por lo menos tenerlo así cerca mío por favor complázcame con eso.
El puso su frente sobre la mía.
-Eres precisa. Me estás volviendo loco, quiero tenerte junto a mi quiero hacerte mía.
-Jefe, no quiero ser aventura de una solo noche, usted sabe que yo lo quiero.
-Yo también empecé a quererte y hoy descubrí que no soporto verte con alguien más.
Me sentía confundida. Yo había soñado con ese momento pero no quería que pasara porque nos habíamos pasado de trago, no quería que el siguiente día el pensara que fue un El seguía sobre mi, lo solté y le pedí que se quitara que tenía que irme.
-No te vayas, no me dejes. Quédate esta noche conmigo prometo no hacer nada que tú no quieras.
Empecé acariciar su cabellos y su espalda.
-Yo quiero hacer de todo con usted, pero no quiero ser una más en du lista.
Me beso el cuello.
-No lo serás, eso te lo prometo.
Y nos empezamos a besar el seguía sobre mi, se acomodó en medio de mis piernas, empezó a besarme el cuello, de un lado al otro después empezó a bajar dándome besos asta llegar a mi pecho, sus manos empezaron a subir por debajo de mi vestido, yo lo agarraba de su cabellos y por ratos lo tenía de su espalda apoyándolo más hacia mi. Empecé a quitarle la corbata y desabotonar su camisa. Su abdomen era perfecto.
Empecé agarrarlo con fuerza se su pecho mientras el me quitaba el vestido. Cuando quede en roca inferior me quedó viendo de pies a cabeza.
-Eres hermosa y esta noche serás solo mía.
Empezó a besarme el vientre y subía asta mis pechos, empecé a desabrochar su pantalón. Los besos se hacían cada ves más intensos.
Me levanto y con mis pies rodeé su sintiera y empezó a caminar sin dejar de besarnos. Entro a una habitación y me acomodo en la cama. Empezó besar cada parte de mi piel y a bajar mi ropa interior. Cuando me la quito empezó a quitarse la de el, en cuestión de segundo lo tenía de bueno sobre mi besando mis labios. Mientras me besaba empezó con su dedos rodear mi parte íntima, lo hacía de una manera que casi le suplicaba que entrara en e mi, y creo que entendió cuando di un gemido y me aferré a él con todas mis fuerzas. El dejo de hacer todo lo que estaba haciendo y me sonrió.
-Ya quieres que entre?
Asentí con la cabeza. El entro despacio y haciendo pequeños movimientos de calera, besaba mi cuello y con sus manos me agarraba los pechos jugaba con mis pezones, metía su cara en medio de mi pechos y me daba pequeños mordiscones, con su lengua recorría al rededor de cada uno se ellos para luego succionarlos. Sentía un placer que hizo que mis pezones se enduraron.
-Señor!
-Quiero llenarte de placer y oírte gritar mi nombre al igual manera que quiero gritar el tuyo.
El sudor recorría sobre nuestros cuerpos, nos besábamos asta quedar sin aliento. De pronto sentí como mordisqueaba el lóbulo de mi oreja y apretaba mis pechos con más fuerzas.
-Tomaaaas!
-Sofiaaaaa! Gritamos los dos al mismo tiempo, sentí lo caliente se su semen dentro de mi aparte de eso había tenido un increíble orgasmo.