La reina Jucanda se encontraba sentada en su trono, en compañía de la princesa Danitza ya que estaba siendo instruida por ésta. Delante de ellos se encontraban los duques Aaron y Abiel, los hijos mayores de la reina que nacieron después de Rhiaim. Aunque se llevaban un año de diferencia, ambos parecían dos gotas de agua: caras pálidas, cejas gruesas y cabellos largos y gruesos de color n***o. Aaron estaba vestido con una túnica de color rojo oscuro y Abiel portaba una armadura de bronce, ya que él se había formado como soldado, obteniendo el rango de mariscal. - Hijos míos, los he llamado aquí para adelantar esta misión – les dijo la reina Jucanda, sin evitar mostrar una expresión de preocupación – lamentablemente, ya no puedo esperar a que pase el mes para que apoyen a sus her

